Cocho, cien por cien segoviano

El cocinero Cándido López, el alfarero Juan Carlos Martín y el estudio de diseño Disolvente crean un conjunto de utensilios, con cazuela de asar y perol de caldo, para mejorar y realzar los encantos del cochinillo

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Tradición e innovación se han unido para vestir con elegancia a la estrella de la gastronomía local, el cochinillo asado. Sus apreciados encantos quedan realzados con diseño selecto, técnica depurada y acervo cultural en la nueva línea de utensilios de asar y servir denominada Cocho. El nombre que ayer saltó al mercado, juega con las líneas de la bandeja de asar, en forma de 8, y del alimento a preparar, el cochinillo, uniendo contenido y continente.

Cocho es un proyecto capitaneado por Estudio Disolvente, y protagonizado por Cándido López, gerente y cocinero del Mesón de Cándido, y por Juan Carlos Martín, alfarero de Fresno de Cantespino.

El proyecto fusiona con respeto diseño, gastronomía y artesanía, y sigue la máxima de Ray Kroc: “Ninguno de nosotros es tan bueno como todos nosotros juntos” para crear un producto cien por cien segoviano, práctico y bello, tal y como se puso de manifiesto ayer en su presentación.

Los diseñadores Pilar Acón y Javier Arregui, junto al alfarero que ha marcado los mandatos de la arcilla de Fresno de Cantespino para fabricar las piezas, y el mesonero que ha hecho valer las exigencias del cochinillo para su mejor asar y servir, se reunieron junto al Acueducto, en el Mesón Cándido, para detallar el proceso de elaboración y las propiedades de Cocho. Así fueron explicando que el rediseño de los utensilios no rompe con la tradición de sus antecesores, presentando los mismos materiales y acabados, aunque jugando con sus formas y su funcionalidad. Ofrece ligereza, potencia las propiedades culinarias del cochinillo, optimiza espacio en el horno, facilita el servicio en mesa del manjar y da mayor vistosidad a su presentación, según remarcaron sus creadores.

La bandeja con fondo inclinado presenta una pestaña en la parte delantera para colocar la cabeza del animal. Además, sus líneas están trazadas para que al entrar en el horno el cochinillo mantenga una postura cerrada con las patas dentro de la bandeja, que ayuda a crear una bóveda en su interior donde conserva sus propios jugos y nutrientes. De esta forma se consigue que el “cochinillo quede más crujiente, tierno y jugoso”, según destacó el maestro asador Cándido López, para quien el nuevo dúo es un “guiño a la modernidad” que mejora el producto emblema de la cocina segoviana.

En su mesón ya se utilizan las piezas Cocho que llevan el sello Cándido para diferenciarlas de imitaciones, y que se pueden adquirir en el taller de Juan Carlos Martín o en el puesto que el alfarero tiene en la Feria de Artesanía, instalada en la avenida del Acueducto hasta la noche del lunes.