Ayuntamiento Pleno aguiar san juan
Gina Aguiar, en una foto de archivo, conversa con el concejal de Podemos Guillermo San Juan. / KAMARERO

En la obra ‘Las mocedades del Cid’ de Guillem de Castro, escrita a inicios del siglo XVII, se lee por primera vez la expresión hoy coloquial ‘sostenella y no enmendalla’, que se emplea para definir la actitud de aquel que persiste de forma contumaz en una decisión u opinión. Este jueves, la alcaldesa Clara Luquero se agarró a esta expresión para reiterar su defensa del trabajo de la actual concejala de Turismo Gina Aguiar, cuya dimisión ha sido pedida por la práctica totalidad de grupos de la oposición municipal, a los que se suman Podemos e Izquierda Unida.

La gestión en los contratos menores durante su etapa al frente de la Concejalía de Cultura y la adjudicación de la gestión de la asistencia técnica de La Cárcel-Centro de Creación a un hermano de la edil ha redoblado las críticas de los partidos políticos, y el PP ha anunciado que llevará al próximo pleno una moción para reclamar su dimisión.
Sobre este aspecto, Luquero recordó que la potestad para cesar a un concejal “la tiene la alcaldesa, y desde luego no voy a ceder a la presión mediática, porque cometería una injusticia contra una persona que lo único que ha hecho es trabajar, trabajar y trabajar para sacar adelante proyectos para esta ciudad”.

Además, calificó como “inadmisible” que la concejala se vea sometida “a un juicio público en el que se pone en tela de juicio su honorabilidad”, y volvió a poner sobre la mesa su capacidad de trabajo y de gestión “que ha puesto a disposición de la ciudad, y ahora se está llevando un disgusto detrás de otro”.

Con respecto al contrato adjudicado a su hermano, la alcaldesa señaló que su adjudicación se produce en 2011, años antes de la llegada de Gina Aguiar al Ayuntamiento, y señaló que es “disparatado” que los familiares o personas cercanas a los miembros de la corporación municipal no puedan trabajar con el Ayuntamiento.

Para ilustrar esta información, puso como ejemplos al suegro del portavoz municipal del PP, Pablo Pérez, que tiene una empresa de sonido “que lleva muchos años trabajando con el Ayuntamiento” o el hermano de la concejala popular Azucena Suárez, que es el gerente de la Empresa Municipal de Vivienda (EVISEGO).

Luquero señaló que el contrato con su hermano, Luis Aguiar, para prestar los servicios de asesoramiento técnico en La Cárcel-Centro de Creación es muy anterior a la llegada de Gina al consistorio de la ciudad y a la Concejalía de Cultura, ya que se remonta a 2011. “Es un disparate”, sostuvo la regidora, que todos los familiares y personas cercanas a todos los miembros de la corporación municipal, incluido el equipo de Gobierno, que tiene una empresa o son profesionales “no pueda ser contratado por el Ayuntamiento cuando esta es una ciudad pequeña”.

En cuanto a los problemas derivados de la contratación, la alcaldesa repitió el argumento ya expresado por el equipo de Gobierno al señalar que la entrada en vigor de la Ley de Contratos Públicos ha obligado a adoptar “decisiones políticas basadas en criterios técnicos” con el objetivo de garantizar el mantenimiento de los servicios públicos.

Así, señaló que “las decisiones políticas tienen las limitaciones que marcan los técnicos en muchas cuestiones”, y señaló que la concejalía de Cultura puso sobre la mesa priorizar “los de mayor enjundia” como en el caso del Taller Municipal de Música, con cerca de 400 alumnos y más de una decena de profesores.

En cuanto a la posibilidad de que Aguiar pueda decidir presentar su dimisión, la alcaldesa aseguró que “espero que no lo haga, y si es así, no la aceptaré”, y también manifestó su deseo de que Izquierda Unida –grupo que con el PSOE gobierna el Ayuntamiento en coalición- no apoye esta iniciativa, aunque precisó que esta circunstancia no afectará al trabajo conjunto a favor de la ciudad.