María Vallejo, la alcaldesa socialista de Hontanares, cogobierna el municipio con Ciudadanos. / El Adelantado
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No parece que vaya a llegar muy lejos la estrategia impulsada por la dirección nacional del Partido Popular de promover mociones de censura en los ayuntamientos gobernados por la izquierda para, a través de pactos con formaciones del espectro centro-derecha, lograr “gobiernos de libertad”. Al menos no en Segovia, si de Ciudadanos depende.

El anuncio, la pasada semana, de las intenciones populares a través de su secretario general, Teodoro García Egea, ha encontrado el freno en el partido naranja de la provincia, donde descartan –más aún en este momento de crisis e incertidumbre social– participar en las posibles mociones de censura que el Partido Popular pueda presentar en la provincia.

Si bien es cierto que el número de municipios y ayuntamientos segovianos que podrían verse afectados por estos movimientos políticos es muy escaso –tan solo Hontanares de Eresma, Valverde del Majano y Basardilla presentan las condiciones para una suma alternativa de centro-derecha–, las circunstancias de cada uno de ellos, los pactos y las voluntades ya expresadas de los partidos hacen casi imposible un cambio en sus gobiernos municipales.

En Hontanares de Eresma, donde el PSOE ostenta la alcaldía y cogobierna con Ciudadanos, la regidora, María Vallejo, descartaba este lunes que pudiese llegar a presentarse siquiera una moción de censura, al tiempo que expresaba su confianza en su socio de gobierno: “Tenemos muy buena relación, no ha habido ningún problema y estamos trabajando juntos muy bien. Estamos todos centrados en el pueblo para que no falte de nada. No nos da tiempo ni a discutir”.

Unas sensaciones positivas que este miércoles se encargaba de refrendar la dirección de la formación naranja en la provincia. “Los concejales de Ciudadanos están trabajando para dar soluciones a los vecinos en todos los ayuntamientos en los que cogobernamos y lo único que podemos transmitir es tranquilidad, estabilidad y armonía. Las mociones de censura son opciones que no nos planteamos; es momento de estar centrado en trabajar y más ahora con la situación que nos ha tocado vivir”, ha expresado la secretaria de Organización de Ciudadanos Segovia, Noemí Otero.

En otro de los frentes, en Valverde del Majano, la posibilidad de que prospere una moción de censura popular en la localidad es, si cabe, todavía menos imaginable, si se tiene en cuenta el convulso inicio que tuvo el presente mandato. Cabe recordar que Partido Popular y Ciudadanos alcanzaron en su día un acuerdo por el que la edil naranja Carmen Gómez se hizo de manera fugaz con el bastón de mando. Un pacto roto después por los populares, lo que provocó la dimisión de la regidora en favor del socialista Javier Lucía, quien desde entonces gobierna en solitario y en minoría la localidad.

Para el alcalde la posibilidad de plantear ahora una moción de censura respondería solo a una “pataleta”. “Ellos sabrán, pero creo que en nuestro caso no tendrá mucho recorrido; durante todo el mandato hemos tenido una perfecta colaboración con Cs y confío en la responsabilidad y en la lealtad de todos los concejales del ayuntamiento”, ha asegurado Lucía.

Ya no el PSOE, sino Izquierda Unida gobierna en la pequeña localidad de Basardilla, donde la elección mediante listas abiertas –contemplada para los municipios de menos de 250 habitantes – permitió a Mariano Fernández llegar al poder como candidato más votado, pese a ser el único edil de su formación. Allí, el equilibrio de fuerzas –2 concejales de Cs, 1 del PP y 1 del PSOE– permitiría que saliera adelante una también poco probable moción de censura.