Otero, a la derecha, conversa con el concejal García Foj. / EL ADELANTADO

Con los deberes hechos en su labor propositiva y fiscalizadora de la actividad municipal, el grupo municipal de Ciudadanos (Cs) puso ayer en el candelero el balance del trabajo realizado por los ediles el pasado año, marcado no sólo por la crisis sanitaria, sino por la gestión “apática” del equipo de Gobierno liderado por Clara Luquero, que según explicó la formación naranja no ha sabido dar respuesta a las necesidades de la ciudad ni ha abordado problemas fundamentales como el contrato de la ORA o la relegación de los barrios en el proyecto de presupuestos municipal.

Noemí Otero, portavoz de Cs, aseguró que su formación “sí ha cumplido” con su tarea en la oposición, impulsando un total de nueve mociones en el pleno municipal, de las que seis fueron aprobadas por unanimidad, y recordó la presentación de iniciativas como la reducción de la presión fiscal y la aplicación de medidas para paliar los efectos socioeconómicos del Covid-19, así como las relacionadas con la mejora de la accesibilidad integral para las personas con discapacidad.

Además, subrayó que su grupo fue el único que presentó una enmienda de modificación al proyecto de uso de los remanentes de tesorería, y criticó que los cerca de seis millones de euros “de los ahorros de todos los segovianos” no se han empleado en proyectos inmediatamente necesarios para la ciudad y orientados a ayudar a los colectivos sociales y económicos más afectados por la crisis sanitaria.

Otero puso de manifiesto la falta de transparencia en la gestión del equipo de Gobierno, que no ha respondido positivamente a la propuesta de crear un debate sobre la gestión municipal, o que justifique la convocatoria de un pleno extraordinario para la expropiación del edificio de la calle Antonio Machado para dotar de “seguridad jurídica” una medida cuya aplicación en otros proyectos ha costado “millones de euros” a las arcas municipales.

De cara al presente año, la acción política de Ciudadanos se centrarán en el trabajo para impulsar la reactivación social y económica de la capital, así como su insistencia en proyectos como el nuevo pliego del contrato de la ORA o la desaparición de la Empresa Municipal de Vivienda (Evisego), a la que Otero volvió a calificar como “chiringuito político innecesario” para la ciudad.