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Pedro Arroyo

Le gusta disparar. Pero lo hace sin matar ni herir a quien tiene en su objetivo. No es cazador. Es fotógrafo aficionado, y ya cuenta con un amplio reconocimiento.
La pasión de Pedro Arroyo es captar imágenes de animales, sobre todo de fauna salvaje.

Sus impactantes fotografías las cuelga en redes sociales y las publica en medios especializados del mundo cinegético como ‘Jara y Sedal’ o ‘Club de Caza’, además de registrar miles de seguidores en sus canales de Youtube o Facebook.

Su afición a la fotografía le llevó a disparar miles de veces y generar tal volumen de imágenes que los soportes físicos de almacenamiento resultaban insuficientes. Por eso optó por crear canales y colgarlas en la nube.

Aunque nació en Valladolid, reside desde hace años en Segovia por motivos laborales. Y ha descubierto las grandes oportunidades que le brindan sus campos para tomar fotografías de naturaleza. En este aspecto Segovia “está a la altura de sitios como Doñana o Cabañeros”.

Una imagen con cientos de gamos y ciervos paciendo en una finca de Vegas de Matute se ha hecho viral estos días. “Hay personas que cuando ven mis fotos no se imaginan que estén tomadas en Segovia”, asegura. “Son muchos también los de aquí a los que les resulta impensable que pueda anidar el búho real o el alimoche en La Fuencisla; o que se puedan ver nutrias en el río Eresma, junto a la ciudad; o que el águila imperial se observe en la depuradora”. “Tenemos una riqueza paisajística y medio ambiental impresionante”, agrega.

En este sentido asegura que podría utilizarse este potencial como recurso turístico, con observatorios como se hace en Somiedo o en la Sierra de la Culebra, que completaría el turismo rural y de carácter internacional.

Como amante de la naturaleza, a Pedro Arroyo le duele contemplar las imágenes de los incendios asolando gran parte de la España rural. Él procede de una familia ligada a la actividad forestal y quizá por eso valora también la importancia de los montes.

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Redactor jefe de EL ADELANTADO DE SEGOVIA