Una niña saluda a sus familiares durante el confinamiento en Segovia. / Roberto Arribas
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“En Segovia hemos sufrido uno de los peores brotes de Covid-19 y, por lo tanto, hemos vivido uno de los confinamientos más exigentes del mundo”. Es la primera frase que abre el artículo “Standing on the Horizon” en el que alumnos de IE University relatan su vivencia durante la pandemia de la Covid-19. El texto se ideó en la redacción del periódico “The Stork” para el proyecto periodístico “14 historias, una pandemia”, en el que universitarios de varias partes del mundo compartían su experiencia de la crisis del coronavirus. La publicación, disponible en www.iestork.org, aborda un fenómeno global —la pandemia del coronavirus— bajo la mirada de jóvenes universitarios de trece países de cuatro continentes.

Todo partió del periódico “Tra i Leoni” de la universidad de Bocconi de Milán, uno de los primeros centros de educación que tuvo que cancelar sus clases presenciales obligado por la pandemia. Los estudiantes italianos contactaron con sus homólogos de varios países afectados por el virus, de Asia, Europa o América, con la idea de recopilar experiencias y relatar cómo las ciudades y pueblos convivían con la pandemia.

De norte a sur, los periodistas universitarios aceptaron el desafío de escribir sobre la crisis de la Covid-19 desde la perspectiva de su país y de su ciudad. Entre las universidades que participaron en el proyecto figuran: Wuhan University (China), Yale-NUS (Singapur), HEC París (Francia), University of Cape Town (Suráfrica), University of Mannheim (Alemania), Indian Institute of Technology (India), ESSEC Business School (Francia), Stockholm School of Economics (Suecia), Università Bocconi (Italia), University of Toronto (Canadá), University of Edinburgh (Escocia, Reino Unido), Renmin University (China), Yonsei University (Corea del Sur) e IE University (España).

El norteamericano Justin Morgan fue el estudiante de IE University que recogió aquel testigo e hizo partícipe al resto de sus compañeros de la redacción de “The Stork”. “Nuestros colegas italianos querían que participásemos por dos motivos: por ser IE una universidad que es un referente internacional en Europa y, por otro lado, querían saber qué pasaba en España, también muy afectada por esta pandemia”, afirma.

Los alumnos de IE University cuentan en su artículo cómo han vivido los segovianos la llegada de una enfermedad silenciosa y desconocida, y cómo han asumido el confinamiento y la pérdida de vidas humanas por la pandemia. A su vez, los estudiantes quisieron plasmar en su artículo las muestras de cariño de los segovianos hacia los trabajadores sanitarios y hacia otros colectivos que han estado al pie del cañón durante estos meses. “Me sorprendió la solidaridad entre los segovianos y su determinación para vencer el virus”, explica Morgan.

Y es que Segovia ha sido una de las provincias más golpeadas por la pandemia. El gobierno regional cifra en más de quinientos segovianos fallecidos a causa de la Covid-19. En su artículo, los estudiantes de IE University informan de que, tras decretarse el estado de alarma, “las calles de la ciudad, normalmente abarrotadas de gente, quedaban vacías; y el sonido de pájaros y de ambulancias llenaba el vacío dejado por los que se quedan en casa”. A las ocho de la tarde, “la ciudad revivía” con los aplausos y las canciones en memoria de los sanitarios. “Durante una hora, el barrio de San Lorenzo se convierte en una fiesta; y ancianos y niños salen al balcón para agradecer el trabajo de los superhéroes de la salud”, indica el artículo. Uno de los estudiantes de IE que vive en Segovia relata: “Es uno de los mejores momentos del día, es algo increíble y muy emotivo; pensamos en todos los que trabajan por nosotros y en aquellas personas que no pudieron ganar la batalla”.

En este punto, describen cómo la música sale de los balcones, con la canción “Resistiré”, himno ya histórico de la pandemia. Y cuentan que los vecinos salen a conversar —algunos se conocen por primera vez—, y celebran cumpleaños, y, en ocasiones, también lloran por la pérdida de vidas humanas. Dicen que “hay mensajes de apoyo que salpican las ventanas y las tiendas del barrio” en los que “se elogia a los trabajadores sanitarios y se pide reforzar la sanidad pública de España, con fama de ser una de las más robustas de Europa”. “Siento que conozco a mis vecinos, aunque ni siquiera sepa cuáles son sus nombres”, explica un estudiante, que subraya que “tratamos de apoyarnos, aunque no nos conocemos”.

Los integrantes de “The Stork” explican las distintas iniciativas culturales y de carácter social emprendidas en España y recuerdan la campaña: #EsteVirusLoParamosUnidos. Para los estudiantes de IE University, uno de las consecuencias más positivas de la crisis es el fomento de “un espíritu de comunidad” que es, a su juicio, “nuestro mayor activo para combatir el virus y otros desafíos a los que nos podamos enfrentar como nación”.

El proyecto “Catorce historias, una pandemia” será un documento muy valioso que dará fe de un momento histórico que puso en jaque a la humanidad. Los estudiantes de “The Stork” seguirán este año escribiendo y compartiendo valiosos artículos, también en la denominada “nueva normalidad”, aunque todos los expertos auguran de que ya nada será igual que hace unos meses, tampoco en el contexto de la educación. IE University, por ejemplo, reabrirá el campus de Segovia en el mes de julio, con todos los protocolos sanitarios y lo hará con el estreno de un nuevo modelo, “Liquid Learning”, con alumnos presenciales y alumnos online conectados de manera simultánea en las aulas.

Laura Ortega, del equipo de “The Stork”, asegura que la crisis sanitaria “ha sido la mejor lección de independencia, resilencia y fuerza mental que hemos podido tener. Para sacar el periódico adelante hemos tenido que trabajar a distancia y en diferentes franjas horarias; esta manera de trabajar será necesaria para abordar cualquier proyecto futuro”. Ortega subraya que “no hay vuelta atrás, es necesario adaptarse” y añade que “en IE University ya han hecho cambios, como clases reducidas, termómetros antes de entrar o clases online y presencial, y es que la educación de todos está en juego. La educación, por desgracia, tiene una brecha digital; por ello hay que innovar para que todos podamos tener las mismas oportunidades”.

Por su parte, Justin Morgan afirma que “vamos a ver muchos cambios en nuestro estilo de vida. Por ejemplo, creo que mucha gente no va a regresar a las oficinas, especialmente en Estados Unidos. Las empresas van a emplear cada vez más a trabajadores en otros países. Hemos visto las capacidades de reuniones por Zoom y si no hace falta reunirse cara a cara, ¿por qué necesitamos estar en el mismo país? No creo que la globalización está muerta, como dicen muchas comentaristas. Estamos viendo que la tecnología puede conectar hoy el mundo más que nunca”.