Vista del Castillo de Coca durante la celebración de fuegos artificiales en el municipio. / NEREA LLORENTE

La extensa e intensa historia que ha vivido la Península Ibérica puede narrarse a través de sus cientos y cientos de castillos repartidos por todo el territorio. Las provincias de Jaén, Guadalajara y Zaragoza son las más prolíficas en cuanto al número de fortalezas, pero no son las únicas: no hay una sola provincia española sin su castillo. Ante este amplio abanico de posibilidades, Civitatis, la empresa líder en la venta de visitas guiadas, excursiones y free tours en español por todo el mundo, ha escogido los castillos más bonitos de España. Y Segovia, con el Alcázar y el Castillo de Coca, está bien representada.

Civitatis describe al Alcázar como un palacio-fortaleza, declarado Patrimonio de la Humanidad, que se remonta nada menos que al siglo XII. “En sus estancias han pernoctado buena parte de los reyes de Castilla, que fueron introduciendo diferentes reformas a lo largo de los siglos. La serie de televisión dedicada a Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón popularizó este castillo segoviano, donde brillan con luz propia las vistas desde la Torre de Juan II y lugares tan destacados como las salas de los Reyes, del Trono, de la Chimenea o de las Piñas”.

También otorga un lugar a Coca. “Si hubiera que mostrar una imagen representativa de la arquitectura gótica-mudéjar a alguien que no supiera en qué consiste este estilo, habría que enseñarle sin duda una fotografía del castillo de Coca. Esta fortaleza del siglo XV, posee un encanto muy especial que os llevará hasta otra época”.

La lista la completan el Castillo de Javier, emblema monumental de Navarra. Su patrón, San Francisco Javier, nació y vivió en el castillo: una espectacular fortaleza del siglo X que desde 1994 está declarada Bien de Interés Cultural. A principios de marzo, numerosas personas acuden hasta este castillo en las llamadas peregrinaciones de las Javieradas.

También una yoja templaria como el Castillo de Ponferrada, aunque sus orígenes se remontan mucho más atrás, ya que se cree que anteriormente estuvo emplazado en este lugar un antiguo castro celta. Pasear por la actual fortaleza templaria supone todo un viaje al pasado, ya que su foso y sus almenas han conservado esa inquietante imagen de fortaleza inexpugnable que tanto respeto infundía entre los enemigos.

El Castillo de Olite, el palacio de los reyes navarros. A partir del siglo XIV, en la época de Carlos III ‘El Noble’, los monarcas fijaron allí una de las sedes de la Corte.

En Córdoba, destaca el castillo de Almodóvar del Río, cuyos orígenes se remontan a la época andalusí. Los seguidores de la serie Juego de Tronos reconocerán la silueta del castillo, ya que en él se rodaron las escenas de Altojardín.

El Castillo de Burgalimar es una imponente fortaleza omeya en Jaén, la provincia española con mayor número de castillos, que presenta un espectacular conjunto amurallado, con almenas y torreones de gruesos muros.

La Aljafería de Zaragoza es un palacio fortificado cuya construcción se inició en el siglo XI. Sus estancias son tan bellas que incluso ha sido catalogado como ‘la Alhambra aragonesa’.

Se añade la Fortaleza de Monzón, una espectacular fortaleza de época andalusí. El castillo, en la provincia de Huesca, también se remonta a la época andalusí, aunque la etapa de mayor esplendor de la fortaleza se produjo cuando este bastión pasó a manos de la Orden del Temple.

Por último, Manzanares El Real, emblema medieval de Madrid, en cuyo interior se asentaron las bases del Estatuto de Autonomía.