La Junta de Castilla y León ha acordado este viernes el cierre perimetral por provincias, adelantar a las 20.00 horas el toque de queda y limitar a cuatro personas no convivientes las reuniones en domicilios. Estas medidas, que entrarán en vigor mañana sábado 16 de enero, intentarán paliar el nivel de contagios de esta tercera ola de Covid-19 que ha llevado a una situación de “extrema gravedad“.

Lo ha anunciado el vicepresidente de la Junta, Francisco Igea, en rueda de prensa telemática. Igea ha dado a conocer las medidas tras reunirse hoy el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, con los alcaldes de municipios de más de 20.000 habitantes y los presidentes de las diputaciones provinciales, a quienes ha trasladado la necesidad de «dar un paso más en la lucha contra la pandemia«, tratando, además, de contar con su colaboración en la puesta en marcha de las mismas.

Así, el vicepresidente Igea ha anunciado la limitación de la entrada y salida de las provincias de Castilla y León, es decir, el cierre perimetral de las mismas, salvo para todos aquellos desplazamientos adecuadamente justificados. Entre ellos, figuran la asistencia a centros y servicios sanitarios, el cumplimiento de obligaciones laborales, profesionales, empresariales, institucionales y legales, la asistencia a centros universitarios y educativos o el retorno al lugar de residencia habitual o familiar.

Asimismo, el Gobierno autonómico ha acordado adelantar de las 22.00 horas a las 20.00 horas el denominado toque de queda, para reducir así «la movilidad de las personas lo más posible«. De este modo, la Junta fijará en todo el territorio de la Comunidad de Castilla y León las 20.00 horas para el comienzo de la limitación de la libertad de circulación de las personas en horario nocturno, cuya finalización seguirá siendo las 6.00 horas.

El vicepresidente de Castilla y León ha explicado que el decreto del estado de alarma permite limitar el horario nocturno y los servicios jurídicos de la Junta entienden que el horario nocturno es el que va “desde el ocaso hasta el amanecer” y, por tanto, las 20 horas es ya de noche.

No obstante, el Ministerio de Sanidad ha avisado este viernes que el marco del actual estado de alarma no permite establecer el toque de queda a las 20.00 horas. En todo caso, según ha recordado la delegación del Gobierno en Castilla y León, el artículo 10 del Real Decreto del estado de alarma establece la obligación de comunicar previamente al Ministerio de Sanidad las medidas que dicta el presidente de cada Comunidad Autónoma como autoridad delegada, algo que, de acuerdo con el comunicado, no ha hecho la Junta de Castilla y León.

Se establece como duración el propio estado de alarma, pudiendo «ser moduladas, flexibilizadas o suspendidas por el presidente de la Junta en virtud de la evolución de los indicadores sanitarios»

En tercer lugar, el presidente ha anunciado la limitación de la permanencia de grupos de personas en espacios públicos y privados a un número máximo de cuatro personas, salvo que se trate de convivientes, lo que se espera «reduzca de manera muy significativa la movilidad e interacción social«, ha explicado la Junta de Castilla y León en un comunicado.

Cierre de centros culturales, a las 19.30

No obstante, esta medida no afecta a la confluencia de personas en instalaciones y establecimientos abiertos al público con medidas de prevención sanitarias debidamente controladas. En cuanto a los centros culturales, adaptarán sus servicios y actividades para que concluyan a las 19.30 horas.

El vicepresidente anunció, además, que estas medidas serán efectivas desde 20.00 horas de mañana sábado 16 de enero. Preguntado por la duración de las mismas, Igea ha contestado que «si en 15 días las medidas no surten efecto, el confinamiento será inevitable«. Sin embargo, en un comunicado de prensa difundido a los medios de comunicación, establece como duración el propio estado de alarma, pudiendo «ser moduladas, flexibilizadas o suspendidas por el presidente de la Junta de Castilla y León en virtud de la evolución de los indicadores sanitarios».

La decisión se ha adoptado con el objetivo de reducir el nivel de contagios que actualmente registran una subida “en pared” similar a que tuvo lugar en marzo. Así, con estas acciones se prevé reducir la movilidad, el contacto social y la actividad no esencial.

Estas nuevas restricciones se suman a las que ya se pusieron en marcha en el Consejo de Gobierno extraordinario celebrado el pasado martes y que pasan por el cierre en el interior de los establecimientos hosteleros, la clausura de gimnasios, centros comerciales y salas de apuestas, además del cierre perimetral de la Comunidad.