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Una mujer observa el escaparate con ambientación navideña de un comercio segoviano. / KAMARERO

Sin ninguna duda, el incremento del precio de la luz ha sido una de las preocupaciones protagonistas de este año para multitud de negocios de diversos sectores económicos. En concreto, la totalidad de los comerciantes segovianos han asegurado que esta subida del coste en la energía eléctrica está afectando de manera significativa a su actividad, tal como recoge el barómetro elaborado por la Agrupación de Comerciantes Segovianos (ACS) y publicado ayer.

A lo largo de este año, los comercios de la provincia han observado al milímetro las variaciones del precio de la luz, las cuales han provocado repuntes en las facturas de sus locales y la necesidad de controlar los gastos por parte de muchas de las empresas. Precisamente, según se indica en el barómetro, el 68 por ciento de los comerciantes segovianos se ha visto obligado a subir los precios de venta al público para poder sacar rentabilidad a su negocio. Así, dos de cada tres comercios han intentado solucionar los efectos colaterales del aumento de los costes de la energía eléctrica con el alza de los precios de sus productos y servicios.

Este es uno de los datos más llamativos del barómetro y que más temor despierta entre la población. Sin embargo, es la muestra de una realidad que sufren las más de 8.500 personas -tanto autónomas como trabajadoras- que componen el sector comercial en la provincia, lo que ha impedido recuperar, en su mayoría, los beneficios perdidos en los peores momentos de la pandemia del Covid-19.

Impacto del alquiler

Al aumento del precio de la luz se suma el impacto que durante el primer semestre de este año ha tenido el precio del alquiler en la viabilidad de los negocios. De hecho, el 44 por ciento de los comerciantes se encuentran en una situación de alquiler y dependen de un pago periódico para mantener sus establecimientos.

Del total de las personas que se encuentran en esta situación, más del 63 por ciento ha visto peligrar su negocio a causa del aumento del precio del alquiler en los últimos meses, el cual, como se ha anunciado, ha estado acompasado por el incremento de los costes de la energía eléctrica.

Ventas y futuro

Los datos ofrecidos por el barómetro de la ACS reflejan en gran medida el estado del sector. De hecho, su pretensión es “realizar una fotografía fija y actual de sus variables”, según recoge. De este modo, respecto al primer semestre de este año, comparado con el 2020, el 44 por ciento de los encuestados manifestó que las ventas de sus comercios han sido iguales al año pasado, mientras que el 42 por ciento determinó que han sido mejores y un 12 por ciento, peores.

Por otro lado, en la variante de empleo, solo un dos por ciento de los participantes en la encuesta afirmó que iba a reducir su plantilla de trabajadores en 2021. En relación con esta temática, el 16 por ciento de los comerciantes de la provincia prevé un relevo generacional en su negocio, mientras que la cifra restante -84 por ciento- confirman que no hay intención de que un familiar continúe con la actividad.

Ayudas

Tras la pandemia, algunos comerciantes se han visto abocados a pedir ayudas convocadas por organismos oficiales. En concreto, el 24 por ciento de los encuestados admitió haberlas solicitado, mientras que el 76 por ciento no las ha contemplado. Así, la mayoría de los encuestados ha considerado ‘insuficientes’ tanto las ayudas propuestas por el Estado como por la Junta de Castilla y León, la Diputación de Segovia y los ayuntamientos de la provincia.

De hecho, ocho de cada diez comerciantes segovianos han mostrado su apoyo a la necesidad de mantener las ayudas que existen actualmente y, en su caso, mejorarlas, «pues la situación actual es grave y las perspectivas no son nada halagüeñas», concluye el barómetro elaborado por la ACS.