Miguel Ángel de Vicente, Carlos León y José Mazarias, durante el acto. / KAMARERO
Miguel Ángel de Vicente, Carlos León y José Mazarias, durante el acto. / KAMARERO

El artista ceutí Carlos León agradeció este martes a Segovia la oportunidad de estar en “permanente” contacto con la “belleza natural”, de la que lleva disfrutando más de 20 años, cuando decidió instalarse en la localidad de Torrecaballeros. Así lo expuso durante el homenaje a su trayectoria, que se celebró esta mañana en el Museo de Arte Contemporáneo Esteban Vicente y en donde el pintor recibió la Medalla al Mérito Cultural de Segovia y el título de Hijo Adoptivo de la Provincia, por parte del Ayuntamiento de Segovia y de la Diputación Provincial, respectivamente.

Tras su presentación a cargo de la directora del Museo Esteban Vicente, Ana Doldán, Carlos León, Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes en 2022 por el Ministerio de Cultura, reconoció ante el público que son las vivencias de la infancia “las que van trazando la personalidad de uno y que, por ello, la mía está íntimamente ligada a las calles, las plazas y los entornos de Segovia”.

“Paso tiempo en los campos circundantes, un paisaje que disfruto inmensamente y fotografío con pasión, y en el que ensancho mi mirada, oxigeno mi cerebro o hago acopio de ideas para mi trabajo”, aseguró Carlos León, añadiendo que podría haberse instalado en cualquier otro lugar del mundo, pero que eligió Segovia. “En ella tengo garantizado un permanente contacto con la belleza”, confesó, “tanto con la de tanta piedra labrada por la mano y la inteligencia del hombre y el rodar de la Historia, como con el despliegue de belleza natural que la envuelve y que se derrama hacia fuera, dando forma al fascinante paisaje de la provincia”.

Además, el artista manifestó que en las últimas décadas su vida “ha venido desarrollándose en distintos espacios situados en la provincia; en grandes naves situadas en diversos términos municipales”. Tizneros, Espirdo y Torrecaballeros fueron mencionados por León, quien admitió que entre esos espacios discurren sus horas actualmente, convirtiéndose en “prolongaciones” de su obra.

Título de Hijo Adoptivo de la Provincia

Durante el homenaje que recibió el artista, el presidente de la Diputación de Segovia, Miguel Ángel de Vicente, le hizo entrega del título de Hijo Adoptivo de la Provincia, en reconocimiento a la «dilatada trayectoria y el arraigo al territorio segoviano” de un artista que, a pesar de haber nacido en Ceuta en 1948, comenzó a establecer su relación con Segovia y sus pueblos tres años después, “al trasladarse su familia hasta nuestro territorio”.

“Cualquiera de nuestros vecinos puede sentirse privilegiado, honrado, encantado y dispuesto a presumir de un hijo adoptivo como tú”, señaló De Vicente, mientras subrayaba como mérito para obtener el título el hecho de que, a pesar de haber pasado por lugares tan internacionales y destacados para el arte, volvió ”como sólo los hijos regresan al hogar”, y guardó «la provincia de Segovia en su memoria, el color de nuestros campos y nuestra naturaleza en sus pinceles y los paisajes de nuestro territorio en sus lienzos”.

El presidente de la Diputación, durante su intervención, hizo alusión también a Esteban Vicente y su relación, como la de Carlos León, con la naturaleza, así como al interés del artista ceutí por la cultura, la literatura o la filosofía. Resumió la entrega del título como “la expresión más figurativa» que han “podido o sabido encontrar del orgullo que cualquier segoviano puede sentir al encontrar tu nombre y tu obra”, ligado a la provincia en artículos de prensa, páginas de Internet o libros de Arte y de Historia”.

Medalla al Mérito Cultural de Segovia

Por su parte, el alcalde de la ciudad, José Mazarías, entregó a León la Medalla al Mérito Cultural de Segovia, y destacó que la decisión fue tomada por unanimidad entre 25 miembros del jurado. En este sentido, expuso que hablar de Carlos León es hablar “de toda una experiencia vital dedicada a la abstracción pictórica”, su larga trayectoria dedicada al arte contemporáneo “se traduce en una biografía cosmopolita en la que el crecimiento artístico avanza aparejado al personal”.

La decisión del artista de que Segovia sería “ese lugar idóneo en el que desarrollaría su carrera y fijaría para siempre su residencia cerca de la naturaleza que inspira gran parte de su obra pictórica”. «Fue la palestra en la que su persona fue creciendo y tomando forma”.