El convento de Las 'Juaninas', sede de Cáritas. / KAMARERO
El convento de Las 'Juaninas', sede de Cáritas. / KAMARERO

Desde hace poco más de un mes, Ángel Anaya Luengo es el nuevo director de Cáritas Diocesana en Segovia, un puesto en el que recoge el fruto del trabajo de su antecesor Mariano Illana con el compromiso no solo de consolidar la ingente labor desarrollada durante su mandato –indefectiblemente marcado por la pandemia- sino de aumentar el trabajo orientado a cubrir las necesidades sociales y materiales de las personas y colectivos menos favorecidos.

Anaya se considera un hombre de Iglesia –pertenece al Camino Neocatecumenal- y este compromiso es el que le llevó a aceptar la propuesta del obispo para afrontar una etapa que “más que un reto, lo considero una misión”, según sus palabras. “Yo tengo mucho que agradecer a la Iglesia, porque me ha dado más de lo que yo le doy –asegura- y por ello decidí junto con mi familia asumir esta responsabilidad”.

El nuevo presidente será quien abra las puertas de la nueva sede de Cáritas, que en pco menos de un mes dejará definitivamente sus instalaciones de la calle San Agustín para trasladarse al edificio que albergaba el convento de las Hermanas de San Juan de Dios, en el corazón del centro histórico de la ciudad. Anaya explicó que las obras de adaptación del inmueble están prácticamente terminadas a falta de algunos remates, por lo que la mudanza está prevista entre los días 14 al 18 de marzo; semana en la que las oficinas cerrarán al público para facilitar el traslado.

El nuevo edificio permitirá a Cáritas centralizar muchos de los servicios que presta actualmente, ya que “disponemos de un mayor espacio”, según explicó Anaya, quien precisó que programas como el del ropero y el economato mantendrán sus actuales ubicaciones.

Con la nueva sede prácticamente ya operativa, el trabajo para los próximos años se centrará en la consolidación y el mantenimiento de la red asistencial de Cáritas a través de sus distintos programas, así como en la promoción del voluntariado y de la colaboración interinstitucional.

Para ello, el presidente afirma estar preparado para sumergirse en la actividad de esta organización, aunque reconoce que su llegada a Cáritas es “un choque fuerte” con lo que hasta ahora venía siendo su actividad profesional.

Vengo del mundo de las telecomunicaciones, y a lo largo de mi vida profesional como ingeniero en Telefónica he sufrido muchos cambios, que he afrontado siempre desde la base técnica, y aquí es cambiar completamente de mundo, por lo que me toca partir de cero”, explica Anaya.

Así, durante los poco más de 30 días que lleva al frente de la oenegé asegura haber encontrado con satisfacción a través del contacto con los responsables de los grupos “la gran misión de la caridad de la Iglesia, centrada siempre en las personas”.

He descubierto una Cáritas que no conocía, preocupada por las personas no sólo en satisfacer sus necesidades materiales, sino en ofrecerles cauces e itinerarios que les permitan salir de su situación de necesidad y devolverles su dignidad”, explica Anaya.

En este ámbito, pone especial acento en el voluntariado, y valora el trabajo de los 250 hombres y mujeres de la provincia que a diario y en función de sus capacidades y disponibilidad colaboran en el desarrollo de los programas y proyectos de Cáritas en Segovia.

A este respecto, subraya la “emoción” de encontrarse con personas que “dedican su tiempo a donarse a los demás de forma altruista, no con el ánimo de figurar, sino de forma humilde y callada”, y asegura que en este tiempo trabajará para dar a conocer su labor como estímulo para conseguir nuevos voluntarios.

Como dice San Pablo, hay más dicha en dar que en recibir, y queremos mejorar la comunicación a la sociedad para que los voluntarios puedan transmitir la riqueza de su labor, porque quien viene a una organización como esta con orgullo o vanagloria durará poco, pero quien colabora de forma sincera, no tardará en encontrar la recompensa del verdadero sentido de su trabajo, que no es otro que acercarse a la voluntad de Dios”, asegura.

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Angel Anaya, director de Cáritas Segovia. / EL ADELANTADO

Empleo y formación

El sector de la hostelería fue uno de los más afectados durante la pandemia. Al decretarse el estado de alarma los establecimientos tuvieron que cerrar de un día para otro, sin poder tener una previsión. Muchos de ellos se pusieron en contacto con Cáritas para donar los alimentos que acabarían estropeándose en sus cocinas, siendo repartidos a las familias más vulnerables.

Tras dos años de pandemia y con la esperanza de la recuperación del sector hostelero, Cáritas Diocesana de Segovia y HOTUSE (Asociación de Empresarios de Alojamiento, Hostelería y Turismo de Segovia) firman un acuerdo de colaboración, en el que la Asociación de Hosteleros pone a disposición de Cáritas la posibilidad de ofrecer prácticas en los establecimientos asociados para las formaciones que se realizan desde el Programa de empleo, así como la colaboración y difusión de las diferentes actividades organizadas para la recaudación de fondos, como la campaña actualmente activa “Gracias a ti, pueden elegir”.