Caja Segovia hipotecó el Torreón para pagar una deuda tributaria

El anterior consejo de administración pidió un crédito hipotecario de siete millones para hacer frente a ese abono que, en opinión de la Caja, debería haber asumido Bankia

Caja Segovia sigue trabajando para que la entidad pueda seguir prestando un servicio a todos los segovianos. En espera de que la Junta de Castilla y León apruebe la normativa necesaria para que la Obra Social se transforme en una Fundación, sus actuales responsables buscan sacarle la mayor rentabilidad al amplio patrimonio del que aún disponen.

No obstante, una de las joyas de la corona de la Caja, que quedaron a salvo de su traspaso a Bankia, el Torreón de Lozoya, tiene sobre sí una carga hipotecaria. No parece que este edificio histórico y emblemático de la ciudad figure entre los inmuebles que la Caja pretenda enajenar, pero la entidad deberá generar los recursos suficientes como para ir pagando los intereses del crédito hipotecario solicitado en julio por valor de siete millones de euros, en el que el Torreón aparece como prenda.

Un problema más que añadir a la difícil situación en la que se encuentra Caja Segovia. La entidad perdió toda su participación en el Banco Financiero al ser nacionalizada Bankia, por lo que ya no recibirá ningún aportación fija a su Obra Social, y ahora tendrá que ir haciendo frente al pago de los recibos de ese crédito.

Lo cierto es que desde Caja Segovia se entiende que esa deuda tributaria debería haberla asumido Bankia. La deuda, que es resultado de una inspección tributaria, tiene su origen en una sociedad participada por Caja Segovia. Al parecer, la sociedad compró en su día un solar en el Norte de España. En una revisión de esa operación, la Agencia Tributaria entendió que no estaba bien realizada y reclamó esa cantidad de siete millones, según explicaron a esta Redacción fuentes de la entidad segoviana.

En la última reunión celebrada por el anterior consejo de administración de Caja Segovia, ese órgano de gobierno aprobó la solicitud del crédito hipotecario sobre el Torreón de Lozoya con lo que asumió hacer frente a esa deuda tributaria.

Los nuevos responsables de Caja Segovia vienen trabajando en buscar alguna solución a este asunto del que podría depender incluso la viabilidad de la futura Fundación de la Caja, pues los actuales ingresos son muy limitados. Entienden que al tratarse de una obligación tributaria derivada de una sociedad participada, en su momento, por Caja Segovia, debería haber sido Bankia quien hiciera frente a ese pago, al haber pasado a su propiedad todas las sociedades de ese tipo.

De hecho, es muy posible que este tema se abordara en el encuentro que mantuvieron hace solo unos días en la sede central de Bankia su presidente, José Ignacio Goirigolzarri, y el nuevo presidente de Caja Segovia, Rafael Encinas.

Como ya informó esta Redacción, en esa reunión Encinas trasladó a Goirigolzarri los problemas que Caja Segovia tiene para hacer frente a los 16 empleados con los que se ha quedado, tras su integración en el grupo Bankia. De hecho, Encinas le solicitó que le echara una mano en ese capítulo asumiendo en su seno a algunos de esos trabajadores. Una petición que, al parecer, Goirigolzarri se comprometió a estudiar.

En ese mismo encuentro, Caja Segovia quiso saber de qué forma se podía compensar la pérdida de ingresos que la entidad ha sufrido al nacionalizarse Bankia, y quedarse sin su participación en el Banco Financiero. La ley no le permite a Bankia realizar una aportación directa a la Obra Social de Caja Segovia o a la futura Fundación, pero Goirigolzarri sí parece dispuesto a realizar ayudas finalistas a determinados proyectos que puedan ser de interés.

Caja Segovia viene estudiando la forma de sacarle el máximo partido posible a su rico patrimonio. Además del Torreón de Lozoya, la entidad cuenta con más de un centenar de edificios repartidos por toda la provincia. Especialmente significativo es el Palacio de Mansilla, sede durante muchos años del Colegio Universitario y en los últimos tiempos de la Universidad de Valladolid. Ese edificio histórico quedará totalmente libre a finales de año. En estos momentos, todas las posibilidades están abiertas: desde su posible venta o alquiler, a su conversión en sede de la Obra Social o futura Fundación, a donde se trasladarían los servicios de la Caja desde sus actuales instalaciones en la segunda y tercera planta del edificio de su antigua sede central.

Caja Segovia es propietaria también de las salas de Mahonías que hasta hace poco ocupaba la Facultad de Publicidad; de las dependencias de Santa Eulalia donde se estudiaba Informática, del salón de actos de la Bajada del Carmen, del Palacio de San Miguel de Ayllón, del Palacio de Villafáñez (que acogía a la Urbana 1), del centro de trabajadores situado en la plaza Conde Alpuente y de innumerables inmuebles repartidos por la provincia, muchos de ellos cedidos en precario a distintos ayuntamientos.