Caja Segovia admite que la hipoteca sobre el Torreón amenaza su Obra Social

La Caja trata, a través de sus servicios jurídicos, de que Bankia recapacite y libere a la entidad del préstamo, aprobado por el anterior Consejo de Administración, que presidía Atilano Soto

La hipoteca que pesa sobre el Torreón de Lozoya pone en serio riesgo la viabilidad de la Obra Social de Caja Segovia, el único órgano de decisión autónomo que quedó tras la integración de la entidad en Bankia y que aspira a transformarse en una Fundación.

El actual presidente de Caja Segovia, Rafael Encinas, admitió ayer que los nuevos consejeros de Caja Segovia, que tomaron posesión a finales del pasado mes de julio,”nos hemos encontrado con una papeleta gorda” que “complica muchísimo” la existencia de la Obra Social de la entidad, reducida a la mínima expresión tras su integración en Bankia.

Encinas confirmó, tal y como desveló EL ADELANTADO en su edición del pasado viernes, que el Torreón de Lozoya, uno de los edificios emblemáticos de Segovia, permanece como garantía de un préstamo concedido a Caja Segovia, curiosamente por Bankia, para hacer frente a una deuda tributaria. Bankia concedió un préstamo por importe de siete millones de euros para que Caja Segovia afrontara esta deuda motivada, según confirmó ayer Encinas, por la inspección que efectuó la Agencia Tributaria sobre una operación inmobiliaria que se hizo con una sociedad en la que participaba Caja Segovia.

El anterior consejo de administración, en una de sus últimas reuniones, en el mes de julio, bajo la presidencia de Atilano Soto, aceptó pedir este préstamo, poniendo el Torreón como garantía de pago del préstamo, después de que los servicios jurídicos de Bankia, que estuvieron negociando “hasta el último momento” con la Agencia Tributaria, traspasaron la obligación del pago de la deuda a Caja Segovia.

“No sé los motivos exactos pero el Consejo de Administración, en ese momento, asumió la operación como propia”. Para recabar esos siete millones de euros de Bankia y pagar la deuda tributaria, el consejo puso como garantía el Torreón y otro inmueble que la Caja posee en la calle José Zorrilla. La “papeleta gorda” a la que ayer hizo referencia Encinas es que Caja Segovia perdió toda su participación en el Banco Financiero al ser nacionalizada Bankia y, por tanto, ya no recibe ninguna aportación fija para su Obra Social.

Al problema de recibir menos recursos se añade ahora la obligación de hacer frente a los recibos, nada despreciables en su cuantía, del préstamo que le concedió la entidad que preside José Ignacio Goirigolzarri. La falta de recursos amenaza no solo a la Obra Social, una histórica fuente de apoyo para proyectos e iniciativas de los segovianos, sino también al mantenimiento de los 16 empleados con que se quedó la entidad tras integrarse en Bankia.

La fallida operación urbanística que hoy hace temblar los cimientos de Caja Segovia está, curiosamente, muy lejos de esta provincia. “Es una operación de 2006, aparentemente fue la compra de un suelo para un desarrollo urbanístico, en Gijón”, señaló Encinas. “En aquel momento —continua el actual presidente de la Caja—se veía la operación como muy interesante, para ganar mucho dinero, pero, lamentablemente, el pinchazo de la burbuja ha hecho que ya no tenga el mismo valor, al menos en unos cuantos años”.

Caja Segovia invirtió en el desarrollo urbanístico de un barrio a las afueras de Gijón a través de la sociedad Navicoas Asturias S.L. En un comunicado, UPyD, el partido que lidera Rosa Díez, puso nombre y apellidos a la “participación” de Caja Segovia en Navicoas Asturias. Javier Varas (ex director de Riesgos de Caja Segovia) y Manuel Agudíez (ex vicepresidente de la entidad) eran el presidente y el secretario del consejo de administración de Navicoas, inmersa actualmente en una situación concursal, siempre según ha denunciado UPyD. Según ha podido saber EL ADELANTADO, Caja Segovia poseía el 50% del accionariado de Navicoas. De hecho, otra de las vías que explora la entidad es reclamar al resto de accionistas que sufraguen la parte que les corresponda de los siete millones de euros ya abonados a la Agencia Tributaria.

El presidente de Caja Segovia explicó que el próximo miércoles, 10 de octubre, reunirá al Consejo de Administración para poner sobre la mesa toda la documentación “e iniciar las acciones pertinentes”. Encinas precisó que la entidad ya ha puesto en manos el asunto de los servicios jurídicos “para intentar reclamar a quien sea, porque entendemos que no nos corresponde [pagar esa deuda], no tenía que haberse aceptado esa operación [el préstamo], porque nos perjudica para el futuro y para la viabilidad de la Obra Social”.