La seguridad de clientes y empleados es una premisa en la que están de acuerdo AIHS y Ayuntamiento. / Kamarero
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“Han pasado dos meses y todo lo que se ha hecho no sirve para nada porque el día 22, con la finalización del estado de alarma, ya no vale. Se están denegando ampliaciones de terrazas e incluso se han retirado concesiones. Están muy cabreados”. Estas declaraciones del gerente de la Agrupación Industrial de Hosteleros Segovianos (AIHS), Javier García Crespo, indican que en las relaciones del sector con el Ayuntamiento de Segovia, siguiendo un símil del estado del mar, se pasó primero de la marejadilla a la calma –porque en los mensajes lanzados desde el gobierno municipal en marzo y abril “había sintonía”– a la actual situación tendente a ‘fuerte marejada’ por lo que consideran “una interpretación de la norma quizá demasiado estricta, al límite”.

García Crespo explica que los responsables municipales “se han sacado de la manga” que la distancia entre terrazas y aceras debe ser de 2,75 metros, cuando la norma marca solo 2 metros y entre los empresarios hosteleros cunde la impresión de que “en lugar de facilidades se están poniendo palos”.

La directiva de la agrupación, integrada en la Federación Empresarial Segoviana (FES), ha remitido esta semana una carta urgente al concejal responsable de la ocupación de vía pública, Miguel Merino, porque entiende que se han bloqueado las facilidades que la propia alcaldesa Clara Luquero anunció para dinamizar y apoyar un sector que está sufriendo duramente las consecuencias de la crisis sanitaria. Mientras tanto el tiempo pasa y a pesar de recibir buenas palabras no ven soluciones.

“Se marea la perdiz para nada y los empresarios necesitan ampliar espacio en las terrazas para tener las mismas mesas que antes y trabajar, que es lo que les hace falta y no encontrar tantas pegas, que es lo que se está haciendo”, insiste el director gerente de la AIHS.

Por si fuera poco, tampoco se ha avanzado con una línea de ayudas que 100.000 euros que anunció el concejal de Economía y Hacienda y Desarrollo Económico y Empleo, Jesús García Zamora, a pesar de que hace ya dos semanas que la desde la AIHS se presentó una propuesta en el sentido de vincular este apoyo municipal con la puesta al día de los negocios en materia de limpieza y desinfección, en equipos para empleados y, en definitiva, inversión en seguridad sanitaria “para dar mayor seguridad a los clientes”.

Se trata sobre todo de inyectar liquidez a los propietarios de establecimientos que no disponen de espacio para terraza y con unas limitaciones para dar servicio en el interior “que suponen la ruina”.

Por su parte, Merino, que ha emplazado a los dirigentes de la AIHS a un reunión para abordar posibles soluciones mañana viernes, insiste en que las resoluciones que están recibiendo algunos hosteleros para que no amplíen el espacio de terrazas no son firmes porque se ofrece la posibilidad de que planteen una propuesta distinta y añade que se hace “conscientes de que a partir del día 22 la distancia de seguridad pasará a ser de 1,5 metros en lugar de los 2 metros actuales”.

En este sentido anuncia que el Ayuntamiento abordará “una modificación general de todas las licencias a la vez para adaptar ese condicionante”. Alega la buena voluntad del gobierno municipal “para que la burocracia no sea prioritaria” pero apunta que se prorrogó el plazo para solicitar la ampliación de terrazas y en los últimos días se han recibido otras 60 solicitudes.

“Comprensión ciudadana”

Miguel Merino es consciente de que las medidas adoptadas para la hostelería de la ciudad “no van a contentar a todos” y reitera que “no todo el mundo vive con el mismo ánimo la crisis sanitaria y todas las sensibilidades son legítimas, la del ciudadano que tiene miedo al contagio y la del empresario que lucha por su negocio. Compaginarlo no es fácil, la satisfacción general, muy difícil”.

Desde la AIHS piden “comprensión” a la ciudadanía, que se tenga en cuenta “que en esta situación no se trata de ganar dinero, sino de mantener negocios y empleo, cubrir gastos”. Creen además que eso es compatible con la movilidad y la accesibilidad urbanas.