Los fragmentos de piedra de la cruz derribada en los Altos de la Piedad de la capital segoviana permanecían ayer sobre el terreno. / Nerea LLorente
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Segovianos anónimos pero también personalidades del ámbito del Patrimonio Cultural y políticos locales se han hecho eco este fin de semana, sobre todo desde las redes sociales, de la noticia de la rotura de una de las cruces de piedra de los Altos de la Piedad, al parecer del siglo XVII, en la capital segoviana, debido según todos los indicios a un acto de vandalismo que ha motivado calificativos muy críticos.

“Náusea. Y mucha pena”, comentaba la concejala de Patrimonio Histórico y Turismo, Claudia de Santos, desde su muro personal de Facebook, donde Ángel Rosado Martínez, gerente del Grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad de España, al que pertenece Segovia, añadía “qué animales”, después de señalar que hacía solo una semana que había estado en ese paraje de La Piedad desde el que se contempla una buena panorámica de la capital.

También el ex senador y ex alcalde de Segovia Emilio Zamarriego Monedero calificaba de “¡barbaridad!” estos hechos que podrían ser constitutivos de un delito contra el patrimonio histórico, tipificado en el Código Penal.

Al parecer, el suceso se produjo la madrugada del viernes, aunque está pendiente una investigación que puede verse dificultada porque el terreno sobre el que se asienta este Calvario es propiedad privada.

Precisamente, la parroquia de San Millán impulsó el año pasado la investigación sobre la titularidad de la pequeña ermita que forma parte de este paraje, uno de los más emblemáticos de la ciudad, para promover su restauración, ya que el estado de conservación exige una intervención urgente.

Así, la parroquia encargó un estudio sobre el inmueble a un arquitecto, que fue remitido al obispado, pero desde la diócesis descubrió que el inmueble no está en la relación de bienes pertenecientes a la Iglesia católica en Segovia.

Investigaciones llevadas a cabo por Emilio Montero, responsable de Patrimonio de la parroquia de San Millán, apoyadas por las de otros integrantes de la misma, pusieron la mirada entonces en las dependencias municipales, pero el edificio tampoco está registrado a nombre del Ayuntamiento de Segovia.