Rubén Ortiz, a la derecha, posa junto a su padre en uno de los salones del Parador de La Granja. / EL ADELANTADO

Con tan solo 22 años, Rubén Ortiz tiene muy claro su futuro profesional. Este joven segoviano aspira a ser un cocinero que siga la estela de los grandes chefs que han conseguido engrandecer la gastronomía española, y para ello completa su formación en el CIFP Felipe VI con el grado superior de Dirección de Cocina; y lucha por ser uno de los 10 alumnos de las escuelas de cocina de toda España seleccionados para la gran final del premio Promesas de la Alta Cocina convocado por la academia Le Cordon Bleu de Madrid, uno de los centros de formación más prestigiosos del mundo.

El concurso llega ya a su segunda fase, y Rubén Ortiz ha conseguido situarse entre los 50 candidatos a ocupar un lugar en la final con un plato basado en su caso en un producto típicamente segoviano como el judión de La Granja, que ha conseguido transformar en un atractivo y original buñuelo con el que ha ganado el favor del jurado calificador para pasar a la segunda fase.

Ahora llega la hora de la verdad, y el próximo paso será elaborar una nueva receta que tendrá que grabar en un video de cinco minutos de duración, de cuyo resultado dependerá el futuro del cocinero segoviano en el concurso, y para el cual ha elegido la caza como producto. “No sé si será corzo o pichón lo que emplee”, asegura Rubén, que señala la gran competencia existente en el certamen, al que concurren alumnos de 31 escuelas de 23 provincias españolas; lo que le obligará a dar un paso más en su creatividad.

El video, junto al del resto de participantes, se irán cargando a partir del 1 de febrero en el canal de YouTube del premio, donde el público podrá apoyar sus videos favoritos, y el voto popular tendrá gran importancia a la hora de designar a los 10 alumnos que disputarán la gran final en abril de 2021.

Pero Rubén pisa firme el suelo y es consciente de la dificultad que entraña alcanzar la final, sin que ello suponga perder la ilusión por participar en un certamen en el que ya probó fortuna el pasado año. El premio, una beca de 23.000 euros para completar su formación en la prestigiosa escuela de alta cocina, lo merece.

Mientras prepara su participación en el concurso, Rubén Ortiz no desatiende sus obligaciones académicas, y espera este año terminar sus estudios superiores para comenzar el periodo de prácticas, limitado este año por la pandemia . “Mi intención era la de solicitar una beca Erasmus, pero dadas las condiciones de este año, optaré por hacer las prácticas fuera de la provincia”.

De cara al futuro, su ilusión sería poder montar un restaurante junto a su padre, cocinero en el Parador del Real Sitio de San Ildefonso, y responsable en gran medida de su vocación culinaria.