La oferta del mercado de agricultura ecológica de la plaza del Doctor Laguna incluye dos puestos de hortalizas que en el primer día han tenido muy buena acogida. / Kamarero
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En junio de 2014 la plaza de San Lorenzo fue escenario del primer mercado de productos ecológicos de la capital segoviana, una iniciativa que se prolongó durante tres años, hasta 2017, aunque con distintas ubicaciones, ya que del barrio ribereño se pasó en 2016 al entorno de la plaza de toros y de allí al de la plaza de Carrasco, compartiendo espacio con el mercado semanal al aire libre de los sábados en esa zona de la ciudad, lo que no fue bien recibido por los productores ecológicos.

Dos años después de ese desencuentro entre los promotores, la Unión de Campesinos de Segovia UCCL, y el Ayuntamiento, la relación se ha retomado nuevamente estrenando ubicación en el recinto amurallado de la ciudad, en la plaza del Doctor Laguna. Allí, junto al Colegio Domingo de Soto, se instalaron siete puestos de venta de productos de agricultura ecológica y la previsión es que este mercado –que se desarrollará el primer sábado de cada mes entre las diez de la mañana y las dos de la tarde– crezca hasta un máximo de quince expositores.

La acogida ha sido bastante buena, a juzgar tanto por la animación que se pudo apreciar durante la mañana como por los comentarios de los siete productores de agricultura ecológica, procedentes de las provincias de Segovia, Valladolid y Madrid.

También se ha valorado de forma positiva este reestreno desde el gobierno municipal, representado por la edil de IU Ana Peñalosa, que como concejala de Sanidad y Consumo tiene a su cargo los mercados municipales, y lo recorrió acompañada por el portavoz de su grupo municipal y concejal de Medio Ambiente, Ángel Galindo, y por el concejal socialista Andrés Torquemada, que en anteriores mandatos ha sido responsable de los mercados e impulsa la Estrategia de alimentación sostenible del municipio desde Participación Ciudadana.

Peñalosa comentaba que “a la vista está que hay una afluencia de compradores bastante importante y, por ejemplo, el puesto de pan se está quedando sin existencias”.
La concejala ha informado de que para la próxima cita, el 7 de diciembre, en otro puente festivo, está previsto que se incorporen productores de aceite y de cerveza y posiblemente de pollo, aunque estos últimos tienen alguna complicación porque sacrifican los jueves y al ser festivo el viernes no tienen margen.

La producción ecológica representada incluía hortalizas y frutas, infusiones, plantas medicinales, hierbas aromáticas, pasta, copos de avena y maíz, quesos y otros lácteos, huevos, etc.

Uno de los dos puestos de hortalizas es el de Juan Senovilla, procedente de Cuéllar, veterano de los mercados ecológicos segovianos s y presidente del Consejo de Agricultura Ecológica, quien convenía en que se había acercado mucha gente a la nueva ubicación y destacaba el “boca a boca”. Este pionero en agricultura ecológica, al frente de una explotación con 42 años de vida, señala que algunos horticultores de la provincia se están pasando al cultivo ecológico “impulsados por desastres como la presencia de nitratos en el 60% del acuífero de Los Arenales”, un desastre ecológico que pone casi al nivel del ocurrido en el Mar Menor.

Hortalizas de temporada es también la oferta del puesto de la Asociación Agrocultural el Canal, de Tudela de Duero (Valladolid), donde Patricia y Siro se afanaban ante una gran demanda de compradores. Ha sido su primera vez en un mercado ecológico en Segovia, aunque son asiduos de otros en la capital vallisoletana, en Palencia y en Ávila. Trabajan en red con cuatro grupos de consumo de productos ecológicos y aunque la asociación tiene varias áreas de actividad, incluyendo las de educación medioambiental, la más desarrollada es la huerta ecológica. Cuenta, además, con un vivero de plantel hortícola, aromáticas y plantas de jardinería y una gran variedad de frutales (manzanos, ciruelos, perales, cerezos, nogales, etc.).

De Segovia es Ana Pastor, “de apellido y de profesión”, apostilla, ya que lo suyo es la producción de lácteos obtenidos de su propio rebaño de ovino, de unos 600 ejemplares. Como curiosidad, Ana tiene un puesto al lado, uno de los tres del mercado fijo municipal de Los Huertos y ayer se mostraba encantada con la respuesta de los asistentes, sobre todo porque se interesaban por la producción ecológica, en lo que también coincidieron otros productores.

Diego y Marina, de Castilla Verde, eran también ‘primerizos’ en Segovia y venían de Cercedilla (Madrid), de la Sierra de Guadarrama, donde esta sociedad limitada tiene una granja biodinámica con certificación ‘demeter’ fusionada con otra de Fromista en la zona palentina de Tierra de Campos. Se les agotó el pan en dos horas y en la venta de lácteos también llevaban buena marcha. “La acogida ha sido una sorpresa y una suerte que nos hayan convocado del otro lado de la sierra”, aseguraban. Diego es uno de los encargados de panificar en la tahona de la granja con la harina de su propio molino que, a su vez, procede del cereal cultivado en Tierra de Campos y todo siguiendo las reglas de la agricultura biodinámica, en la que se cuida el suelo con preparados donde se une lo vegetal y lo animal.

Los huevos ecológicos de Juanita León (Valladolid) tuvieron también muy buena acogida (y promete espárragos pronto), así como la pasta que presentó Soraya Gómez, una de las fundadoras de la tienda segoviana de alimentación a granel Onzas de Sabor.

La Concejalía busca soluciones para potenciar los mercados al aire libre

Ana Peñalosa no descarta que en algún momento el mercado de los jueves cambie de ubicación dentro del recinto amurallado

La puesta en marcha nuevamente de un mercado de productos ecológicos en la ciudad coincide con el declive de los mercados al aire libre, sobre todo en cuanto a la oferta, con un descenso evidente del número de puestos. Fuentes municipales indican que actualmente una treintena paga la tasa municipal por participar en uno o varios de los cuatro mercadillos municipales.

La concejala Ana Peñalosa admite, como ya hiciera su antecesor, Andrés Torquemada, que hay un problema “y hay que buscar soluciones y ponerse a trabajar” para revertir esa situación. Admite que todavía no ha tenido un contacto directo con los vendedores para abordarlo pero indica que sí se ha hecho un análisis previo. Entre las posibilidades que baraja señala el cambio de ubicación de algunos mercados, como el de los jueves, en la actualidad en la Plaza Mayor, “aunque todavía es pronto”, dice.

Precisamente a Peñalosa no le parece mal la zona de la plaza del Doctor Laguna “porque no estorba al tráfico, los autobuses urbanos de casi todas las líneas tienen parada al lado y es accesible”.

Hosteleros

Hay que recordar que el presidente de la Agrupación Industrial de Hosteleros Segovianos (AIHS), Roberto Moreno, el verano pasado comentó que, dado que el número de puestos del mercadillo de los jueves es reducido, podría ser compatible esa actividad con las terrazas de hostelería, por lo que esta organización empresarial ha trasmitido al gobierno municipal la posibilidad de reestructurar este mercado o incluso la recuperación para el del emplazamiento en la zona de Los Huertos.

La decadencia de los mercados al aire libre de la ciudad no es de ahora aunque se ha hecho más evidente en el de la Plaza Mayor desde el verano pasado. Cuando el Ayuntamiento de Segovia aprobó en 2004 la Ordenanza que los regula, este mercado tenía 66 puestos, y 90 el de los sábados. Los otros dos, el de los lunes en Nueva Segovia y el de los martes en San José, siempre han sido más minoritarios.

Desde mayo de 2016 el colectivo de vendedores se ha reducido a la treintena. Fue entonces cuando el equipo de Gobierno abordó la puesta al día de todos los puestos en relación a los permisos administrativos y documentación exigida.

El entonces concejal responsable de los mercados, Andrés Torquemada, informó de un proyecto a medio plazo de creación de un mercado de antigüedades y de productos gourmet, pensando en una ubicación como el entorno de la plaza de toros y preferentemente en domingo.

El año pasado, tras la inversión de 12.348 euros en más de 800 metros cuadrados de loneta para los puestos del mercado de la Plaza Mayor, Torquemada hacía un llamamiento a potenciales vendedores interesados en ofrecer “productos diferentes, para un mercado con más variedad y más atractivo”, ya que el modelo actual está perdiendo interés para el consumidor, con excepciones quizá como frutas y hortalizas, bollería y encurtidos.