Colegio Claret Fachada KAM9765
Fachada del colegio Claret donde impartía British Council./ KAMARERO

La indignación se ha hecho dueña de los padres de casi 200 alumnos que asistían al Colegio Claret donde British Council impartía clases de inglés. Hace más de 25 años que la empresa internacional utilizaba las aulas de este centro para sus lecciones. El pasado viernes comunicaron la decisión al colegio y el lunes a los padres, que tendrán que buscar otras opciones de enseñanza para sus hijos.

Según la propia empresa, el descenso del número de alumnos que ha podido ocasionar la pandemia no hace rentable la enseñanza. El grupo internacional, que lleva operando en España desde 1940, siente las molestias ocasionadas y ofrece la devolución de los pagos que los alumnos ya habían depositado para el próximo curso.

Según los padres afectados, la empresa no ha ofrecido soluciones eficaces al problema que les han ocasionado. En la reunión telemática que organizó la directiva de British Council, a la que fueron citados el pasado lunes, les ofrecieron la posibilidad de asistir a clases en Madrid o por otro lado de forma telemática.

“Al principio cuando vi el correo que nos enviaron pensé, bueno a ver si es que no han llegado a algún acuerdo con el colegio y han tenido alguna disputa por las instalaciones. Pero no, ellos mismos nos dijeron que el colegio no tenía nada que ver. No han planteado una posible solución ni acuerdo razonable”, explica una de las madres que participó en la reunión.

“Nos han dejado totalmente tirados. Un adolescente de 14 o 15 años a lo mejor se concentra, pero ¿cómo vas a poner a un niño a estudiar inglés en una pantalla sin la ayuda directa de un profesor? Y la idea de llevar a nuestros hijos a Madrid cada dos tardes es de risa”, declara la misma madre que no oculta el enfado y muestras su preocupación por el futuro de la ciudad. Denuncia que cada vez se pierden más servicios: “Para hacer una vida normal, ¿vamos a tener que depender de Madrid que está a una hora, o de Valladolid que está casi a más?”.

Ahora los padres están buscando un lugar para que sus hijos continúen las clases de inglés que hasta ahora venían recibiendo. Además, el Colegio Claret está buscando una empresa similar que pueda suplir a la anterior para recoger a los alumnos que British Council dejará de enseñar. Aun así, el centro ha reconocido que va a ser muy difícil.

La indignación de todos los afectados es notable, ellos mismos han buscado soluciones que la empresa pudiera aceptar: “En la reunión cada vez que un padre proponía algo o hacía alguna intervención sus palabras siempre eran las mismas. Expresaban que sentían mucho habernos defraudado, repetían que gracias por su comentario y todos los años que habíamos estado con ellos, pero que no se podía hacer nada”.