Tienda solidaria de Cáritas. / E.A.
Tienda solidaria de Cáritas. / E.A.
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La pobreza continúa existiendo en España. Y también en Segovia. “La mejoría de la economía no ha llegado a muchas familias; sigue habiendo pobres”, sostiene el delegado de Cáritas Diocesana de Segovia, Julio Alonso. A ese colectivo de necesitados ofrece ayuda, de forma totalmente gratuita, esta organización de la Iglesia Católica, que ayer presentó su memoria del anterior ejercicio, 2017, en cuyo texto destaca un número, 2.500, el de las personas atendidas en los diferentes programas a nivel provincial.

“La cifra es muy parecida a la del año pasado”, aseguró Rosario Díez, directora de Cáritas Diocesana de Segovia, quien quiso explicar algunos datos. Entre ellos, el del programa de ‘Atención Primaria’, en el que se atiende a aquellos que por primera vez acuden a Cáritas. En 2017 se recibió a 977 personas.
El economato ‘Virgen de la Fuencisla’ mantiene una actividad similar a la de 2016, a diferencia de la ‘Tienda Solidaria’, que incrementó de forma notable sus clientes en 2017, hasta alcanzar las 582 familias.

Díez puso especial hincapié en indicar que Cáritas quiere pasar de estar considerada una organización puramente asistencial a convertirse en una institución dedicada a la promoción de las personas. En ese sentido, insistió en la “fuerte apuesta” realizada en Segovia para poner a disposición del colectivo al que atiende herramientas para su inserción en el mercado laboral. Por todo ello, Cáritas ha impulsado su bolsa de empleo. De forma complementaria, ofrece formación en el centro ‘Asiri’ y cuenta con el ‘Plan Integral de Activación de la Empleabilidad para la Inserción Laboral’.
Y otro ello, sin olvidar sus habituales programas con ‘Infancia y Juventud’ y ‘Mayores’ —en este último caso, a través de dos vías: la de las Cáritas Parroquiales y la de las tres residencias de mayores de su propiedad—.
Cáritas dispone de un ‘Servicio de Orientación Jurídica’, que asesora a refugiados. Díez reconoció ayer que, ahora, atiende principalmente a venezolanos que están llegando a Segovia por la difícil situación que atraviesa aquel país.

En cuanto a ‘Personas sin Hogar’, en 2017 se acogió a un total de 165 individuos, un número menor al de ejercicios precedentes. Por último, Cáritas incluye en su catálogo de servicios tres programas relacionados con toxicomanías: uno de prevención, otro para consumidores y un tercero para presos que en el pasado fueron toxicómanos.

De acuerdo a los datos facilitados por Cáritas, la organización suma en Segovia un total de 110 trabajadores —de ellos, 93 en las tres residencias de mayores—, a los que ayuda un gran grupo de 331 voluntarios.

“Aquí —concluyó Díez, al tiempo que exhibía la memoria de 2017— se refleja el compromiso de muchos hombres y mujeres de Segovia; hombres y mujeres sensibles a las necesidades de otras personas que viven en su entorno”.