Bankia recorta el horario de atención a clientes en caja

937
Bankia ha cambiado su horario de atención en caja. / E.P.
Publicidad

Bankia ha reducido el horario para atender los servicios de caja en sus oficinas, que engloba operaciones asociadas a la cuenta corriente como ingresar o sacar dinero o realizar transferencias, a partir de enero de 2020, mientras que también ha decidido establecer una distinción entre clientes y no clientes, según informa Europa Press.

De este modo, los clientes que quieran realizar alguna operación relacionada con los servicios de caja en una sucursal de Bankia tienen que acudir entre las 8.15 horas y las 11.00 horas, cualquier día de lunes a viernes, frente al horario anterior, que se extendía desde primera hora de la mañana hasta las 14.15 horas.

Uno de los cambios más relevantes en el horario de las oficinas de banca minorista de la entidad es el que afecta a los no clientes. Hasta el año pasado disfrutaban del mismo horario que los clientes de Bankia, mientras que desde este mes de enero solamente serán atendidos los martes y jueves de 8.15 horas a 10.00 horas.

Por otro lado, las oficinas ágiles, un concepto de sucursal especializada en operaciones transaccionales, mantienen su horario ininterrumpido para el servicio de caja de lunes a jueves de 8.15 horas a 18.00 horas, y viernes de 8.15 a 14.15 horas.

No obstante, estas sucursales, que suman en torno a 130 en todo el territorio español, atenderán a los clientes y no clientes que quieran pagar recibos no domiciliados sólo los martes y jueves de 8.15 horas a 10.15 horas entre los días 10 y 20 de cada mes, equiparándose al horario establecido desde hace tiempo para este servicio en las oficinas de banca minorista.

Así, quien quiera pagar un recibo no domiciliado, como una matrícula de Universidad, tendrá la posibilidad de hacerlo en alguna de las ocho horas al mes que Bankia ha habilitado para ello, tanto en sus oficinas de banca minorista, como ahora en las denominadas ágiles.

Las oficinas ágiles se sitúan en lugares donde hay una gran concentración de oficinas de Bankia y su misión es la de liberar de trabajos a las de banca minorista, de forma que los gestores puedan dedicar más tiempo a dar servicios de mayor valor añadido.

Esta estrategia ya ha sido adoptada por la gran mayoría de entidades financieras, como Banco Santander, Banco Sabadell o CaixaBank, aplicando diferentes restricciones.