Una mujer circula por la acera con su patinete eléctrico por la Carretera de San Rafael, a las afueras de Segovia. / Kamarero
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La constancia de los usuarios de patinetes eléctricos de la ciudad en la defensa de su derecho a utilizar este Vehículo de Movilidad Personal (VMP) por las calles de Segovia comienza a dar sus frutos. Pese a que en ningún caso –al menos todavía– se puede hablar de que el equipo de Gobierno municipal se haya replanteado su postura respecto a la prohibición que mantiene sobre el uso de este elemento en la ciudad, los responsables del Ayuntamiento sí se han comprometido a mantener una reunión con los usuarios de patinetes eléctricos para abordar y debatir su uso.

Un compromiso que se fraguó durante la actividad ‘La alcaldesa cerca de ti’, programada en el marco de la Semana de la Democracia Local que se está desarrollando estos días en Segovia y a la que asistieron Sandra y Jesús, usuarios y caras más visibles del grupo ciudadano que desde hace meses –casi un año ya– está tratando de demostrar que “no hay base jurídica para la prohibición de los VMP” en Segovia.
“Al finalizar el acto tuvimos una charla enriquecedora en la que tomaron nota y nos dijeron que querían ponerse en contacto con nosotros tanto la alcaldesa como alguna concejalía para tratar este tema. Nosotros nos hemos puesto a su disposición para ayudar. Nuestra intención es ser colaboradores, no empezar guerras; queremos borrar lo pasado y tirar para adelante. Simplemente queremos hacer ver que lo que lo que hay que hacer es regular, no prohibir”, explica Jesús.

Se trata, según reconocen los usuarios, del primer contacto directo que los responsables municipales mantienen con ellos. Un grupo de vecinos que, en busca de aunar esfuerzos, compartir experiencias e información y visibilizar las restricciones de movilidad a las que se enfrentan se ha reunido en torno a un chat de Whatsapp bautizado como ‘SG Electric Scooter’.

“Ahora somos 13 o 14 personas en el grupo, pero nos ha sido muy difícil poder reunirnos porque apenas vemos patinetes por la calle. Cada vez que nos encontrábamos con alguien en patinete lo parábamos y le decíamos que si se apuntaban al grupo de Whatsapp que teníamos, pero como somos pocos es complicado”, cuentan. Según calculan, en toda la ciudad habrá aproximadamente 25 usuarios de patinetes eléctricos y la gran mayoría –por no decir todos– lo adquirieron antes de que el Ayuntamiento incluyese la prohibición de su uso en la Ordenanza de circulación.

La mencionada norma municipal determina, en su Artículo 19, que de manera general “los patinetes no podrán circular por la calzada, transitarán únicamente por las aceras, zonas de prioridad peatonal y vías ciclistas, no pudiendo invadir carriles de circulación. En su tránsito deberán acomodar su marcha a la de los peatones, evitando en todo momento causar molestias o crear peligros, y en ningún caso gozarán de prioridad respecto a los peatones”.

Una regulación que los usuarios de VMP ven carente de base jurídica y que califican de “gol por la escuadra del Ayuntamiento”, atendiendo a las instrucciones de la Dirección General de Tráfico (DGT), al Reglamento europeo sobre homologación de vehículos y al sentido de varias sentencias dictadas ya en favor de los usuarios de patinetes. “La Alcaldía, creo que mal informada técnicamente y no con mala fe, ha querido meter miedo y ha pensado que si no hay patinetes, por la prohibición, el problema no existe”, asegura Jesús.

La DGT, en su Instrucción 16/V-124 establece como normativa aplicable a los VMP que los mismos “podrán ubicarse físicamente en el ámbito de la calzada, siempre que se trate de vías expresamente autorizadas por la autoridad local. La autoridad municipal, no obstante, podrá autorizar su circulación por aceras, zonas peatonales, parques o habilitar carriles especiales con las prohibiciones y limitaciones que considere necesarias –relativas a masa, velocidad y servicio al que se destinan– para garantizar la seguridad de los usuarios de la vía”. La Dirección general de tráfico añade que al no tratarse de vehículos de motor “no requieren de autorización administrativa para circular”.

Se trata de instrucciones y recomendaciones no vinculantes, las cuales, en ausencia de una normativa general, se dictan con la intención de homogeneizar las ordenanzas de los ayuntamientos al respecto, aunque queda a su criterio el sentido de la aplicación.

“Yo quería poder utilizar el patinete para dejar el coche en casa metido y solo utilizarlo para grandes recorridos, mientras me movía estrictamente con el VMP por la ciudad. Sin embargo, lo que ha terminado pasando es que en Segovia solo puedo usarlo mínimamente y casi de manera furtiva”, cuenta Jesús. Él, como otros, aprovecha el patinete eléctrico en sus vacaciones o desplazamientos otras ciudades españolas y europeas donde su uso como medio efectivo de transporte sí está permitido.

En defensa del mismo, los usuarios argumentan que si la mitad de la población que va por carretera en la ciudad fuese en patinete o bicicleta se resolverían los problemas de aparcamiento, de circulación, de embotellamientos, etc.: “Estaría resuelto el tráfico tal y como está ahora mismo planteado, pudiendo circular a una velocidad que muchas veces, por el tráfico, no se alcanza ni yendo en coche. Se aligerarían trayectos, se ahorarría combustible, se contaminaría menos y, además, el patinete se puede subir en tren o en autobús porque plegado abulta poco más que un bastón”.