Un autobús, durante la primera semana del estado de alerta. / Nerea Llorente
Publicidad

La empresa concesionaria del servicio público de autobuses de Segovia, Avanza, ha presentado un ERTE –expediente de regulación de empleo temporal–, por fuerza mayor, para todos los trabajadores de la categoría conductor-perceptor. El expediente se acoge a la modalidad de reducción de jornada, entre un 40 y un 60% en la mayoría de los casos, según ha informado el comité de empresa.

Además, el grupo Avanza pretende aplicar el expediente con carácter retroactivo para abarcar la reducción de servicios prestados desde el día 14 de marzo, cuando el Ayuntamiento decretó la suspensión total de los servicios.

Por otro lado, Félix Chamorro, presidente del comité de empresa de la concesionaria del transporte público urbano de la ciudad, denuncia “las nulas medidas de seguridad” adoptadas por la empresa que, según sostiene, se limitan a una mascarilla y un par de guantes desde el inicio de la crisis, elementos de protección que están ya visiblemente deteriorados en muchos casos.

Los representantes de los trabajadores de este servicio consideran necesario “el cumplimiento de la Orden del Ministerio de Trabajo del día 18 de marzo que indica que en los transportes de viajeros, estos deben subir por la puerta trasera”.

Para ello solicitan la gratuidad total del servicio “para poder cumplir así la citada Orden del Ministerio, restringiendo el acceso a la parte delantera, dónde se haya el conductor, como se realiza en otras ciudades”. Entiende que de esa manera no se pondrá en riesgo la salud de los conductores y conductoras, así como de los usuarios.

La citada orden ministerial exceptúa la obligatoriedad de acceder al vehículo por la puerta trasera “en el caso en el que el viajero deba adquirir el billete en el interior, cómo ocurre en el servicio prestado en la ciudad de Segovia, ya que, aunque se ha prohibido el pago en efectivo y las recargas a bordo, los viajeros sí deben validar su título, pasando la tarjeta por la máquina validadora situada a menos de medio metro del conductor”.

ERTEs en la provincia

Por otro lado, la Consejería de Empleo de Castilla y León ha informado de que hasta las 14 horas de ayer jueves, la Oficina Territorial de Trabajo ha recibido 1.616 solicitudes de expedientes de regulación temporal de empleo (ERTEs) de empresas con centro de trabajo en la provincia de Segovia, en el contexto de estado de alarma decretado por el coronavirus Covid-19, y afectan a un número potencial de 7.141 trabajadores.

Los expedientes solicitados en la provincia suponen 319 más que 48 horas antes, que se aplicarían en conjunto a 1.264 trabajadores de obtener el visto bueno de las autoridades laborales.

En el conjunto de Castilla y León la cifra de ERTEs solicitados asciende ya a 21.357, con un total de 112.170 trabajadores afectados, según la estimación realizada teniendo en cuenta los datos de las oficinas territoriales de Trabajo y de la Dirección General de Trabajo, donde se han presentado 220 expedientes para 24.356 trabajadores de empresas con determinadas características.

Los presentados en Segovia suponen el 7,56% del total de la Comunidad, aunque los trabajadores afectados son el 6,36%.