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Las escritoras burgalesas Silvia Paredes y Miriam Cardizales muestran los ejemplares de sus libros autoeditados. / R.ORDÓÑEZ/ICAL

No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo”. El conocido escritor Oscar Wilde hizo famosa esta frase que hoy describe el inicio en el mundo de la escritura de muchos autores. Sin embargo, lo complicado no es tener la historia ni escribir el libro, sino poder publicarla y compartirla. A ello se enfrentan diariamente muchas personas que, tras meses o incluso años desarrollando una idea en su cabeza, no consiguen cumplir su sueño final de lanzar esa obra al mundo, para ser leída por personas ajenas a su círculo más cercano.

Antes, la solución pasaba por enviar ese manuscrito a decenas de editoriales, cruzando los dedos hasta lograr que una de ellas diese el visto bueno a la historia y decidiese arriesgarse a publicarla. Con el paso de los años, esto ha cambiado un poco, y aunque las editoriales copan el mundo editorial con sus sellos, plataformas de venta como Amazon permiten a autores noveles dar a conocer al mundo su historia, sirviéndose de la autopublicación.

Se trata de un método menos conocido que, sin embargo, va ganando cada vez más adeptos, como es el caso de Miriam Cardizales, natural de Aranda de Duero (Burgos), que publicó en 2021 su primer libro ‘Bailes del pasado’, una novela policíaca que ella misma cataloga como “juvenil” que esconde entre sus páginas un misterio ambientado en diferentes épocas.

Al igual que muchos niños, Miriam comenzó a escribir a raíz de los trabajos que le pedían en el colegio. No fue hasta el 2020, cuando terminó su primera obra, que se planteó seriamente publicarlo. “Me dije a mí misma que o me lo publicaba una editorial o me lo publicaba yo, porque quería tener mi libro en mi estantería”, afirma.

Fue así como inició su propio proceso de autopublicación, el cual resume con la frase “yo me lo guiso, yo me lo como”, haciendo alusión al trabajo que implica para un autor editar su propia obra. Esto es, diseñar la portada, maquetar el libro, corregir los posibles errores…etc. Para ella, el mayor beneficio de esta opción es, precisamente, la implicación del autor, que pasa a ser “parte de todo el proceso, consciente de todo el trabajo que hay detrás”.

“Tienes el control absoluto sobre tu trabajo, con la responsabilidad que eso conlleva”, apunta Silvia Paredes, quien trabaja actualmente en su cuarta novela ‘La sombra de una estrella’ y ha autopublicado este 2021 dos libros en Amazon. “Empecé con mucho vértigo. Si lanzar tus historias al mundo asusta, hacerlo sola, siendo la única responsable de todo el trabajo que hay detrás, impone mucho”, reconoce.

En este punto, ambas afirman que disponer del control total sobre la obra es una de las mayores ventajas de la autopublicación, permitiéndoles así elegir sus propios tiempos de escritura, la fecha de publicación de la obra, e incluso modificar el manuscrito cuando sea necesario. Paredes explica también que, para ella, la parte más dura es la corrección. “Llega un momento en que conoces de memoria cada frase que has escrito y tus ojos dejan de leer. Así se hace muy difícil encontrar algunos fallos que resultan imperceptibles para la vista”, afirma.

Mentiría si dijese que no he soñado con que una gran editorial apostase por mis libros y los llevase a cualquier rincón del planeta”, señala, aunque reconoce estar “muy contenta y satisfecha” con la autopublicación, dado que considera que esta es la mejor forma de hacer llegar sus historias a cualquier parte del mundo.