Este residente de un edificio de la calle de los Coches amenizó con música de dulzaina la tarde del sábado. / Nerea Llorente
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Tiene nombre de postre, de pastel con extra de azúcar, dulzaina, y aunque su sonido no es especialmente dulce a muchos segovianos se lo está pareciendo estas tardes en tiempos de pandemia, de reclusión, de #YoMeQuedoEnCasa, con la vida comunitaria prácticamente reducida a salir al balcón o a echar un vistazo a la ventana para aplaudir con los vecinos a los sanitarios y a otros colectivos que arriesgan sus vidas en hospitales, residencias, tiendas y supermercados, limpiando calles…

Este fin de semana los dulzaineros de la ciudad, que son muchos porque además de la Escuela Municipal de Dulzaina hay otras escuelas, grupos y formaciones en casi todos los barrios, están tocando “la chica segoviana”, la ‘Canción de Carnaval’ de Nuevo Mester de Juglaría que en cierto modo es un himno oficioso de la Segovia más folclórica, más apegada a la tradición musical que el grupo segoviano ha diseminado por todos los puntos de España y parte del extranjero.

Dos de sus componentes, Fernando Órtiz y Llanos Monreal, que además son matrimonio y tienen dos hijos que también hacen música tradicional desde el grupo FreeFolk, han ‘colgado’ precisamente este fin de semana un vídeo cantando “la chica segoviana” en la página de Facebook de Nuevo Mester de Juglaría, animando a la ciudadanía a cantarla desde ventanas y balcones a las ocho de la tarde, iniciativa que el Ayuntamiento ha replicado en sus redes sociales, aumentando la difusión.

Precisamente, a través de un tuit del Ayuntamiento conoció la propuesta Juan Moreno, un joven arquitecto del barrio de San Lorenzo, integrante de su escuela de dulzaina, de La Esteva y acompañante musical del Grupo de Danzas ‘La Aparecida’, de Valverde del Majano.

A Juan también le grabaron en vídeo la tarde del sábado entonando con maestría “la chica segoviana”, una grabación que ha llegado a muchas personas a través de la aplicación WhatsApp.

Cuenta que en el grupo de la escuela de dulzaina de San Lorenzo se coordinan para tocar todos los días una pieza y ya han sonado en las tardes segovianas ‘Las habas verdes’, la ‘Entradilla’, un ‘Pasacalles’ y alguna jota. Los vecinos, encantados.