María de Pablos, gerente de ASPACE. Nacho Valverde.
María de Pablos, gerente de ASPACE. Nacho Valverde.

Todas las entidades que acogen familiares y personas con celebraron el acto central con motivo de la celebración ayer del Día Internacional de las Personas con Discapacidad. Durante la celebración, impulsada por el Consejo de Accesibilidad, la Asociación Frater Segovia fue la encargada de leer un manifiesto en el que se expuso la necesidad de que las administraciones apoyen la inclusión y la accesibilidad de las personas con discapacidad. Además, con ilusión, los usuarios de cada una de las asociaciones se dispusieron a colgar bolas que incluían sus deseos, centrados todos ellos en llevar una vida normalizada, basada en la integración personal y laboral en la .

Un paso más que se suma a los esfuerzos que desde el Ayuntamiento se realizan por conseguir establecer “unos servicios sociales más modernos en consonancia con la sociedad actual”, es decir, que atiendan a las personas “de forma cada vez más individualizada”, tal y como explicaba la responsable de esta área, Azucena Suárez. Para conseguir este objetivo, desde el Consistorio, se desarrolla la ayuda a la dependencia y el servicio de ayuda a domicilio, “con el que todas las personas beneficiarias cuentan con una persona auxiliar”, que se desplaza al domicilio en un horario dependiente de las condiciones de cada usuario.

Enmarcado dentro del Plan de Servicios Sociales, con este servicio, que cuenta con un total aproximado de 500 personas usuarias, cuyo perfil se encuadra generalmente en mayores de 80 años, el Ayuntamiento de Segovia pretende que “las personas permanezcan en su casa el máximo tiempo posible”, así como conseguir el objetivo de que “las administraciones generemos recursos que permitan que las personas estén atendidas dentro de su domicilio”, confesaba Suárez. En el caso del servicio de comida a domicilio, que puede ser compatible con el de ayuda, es prestado a unas doscientas personas. Es un servicio “muy valorado” porque tiene en cuenta los hábitos saludables de alimentación en el menú semanal que se reparte a domicilio a las personas usuarias dos días a la semana.

El Consejo de Accesibilidad, como órgano gestor de esta labor, plantea “cómo trabajar y mejorar para hacer de Segovia una ciudad más accesible para todos”. Como compromiso principal en materia de Servicios Sociales adquirido por el equipo de Gobierno se encuentra “la inclusión de una partida de 350.000 euros en los presupuestos todos los años”, para invertir en accesibilidad en la ciudad, de los cuales 50.000 irán destinados a instalaciones municipales y los 300.000 restantes en el ámbito de la ciudad. En los seis meses de mandato se han celebrado dos consejos de accesibilidad, donde se han acordado posibles proyectos en los que invertir estas cantidades y “romper las barreras”.

Como complemento a la política en materia de Servicios Sociales dentro del Ayuntamiento de la ciudad, existe también una línea de subvenciones que el Consistorio mantiene con 24 asociaciones de autoayuda y de carácter sociosanitario. En este sentido, “sabemos que nunca es suficiente la ayuda que llega” por lo que, desde el ayuntamiento, “trataremos de incrementarlo de cara a los presupuestos de 2024.

Dificultades para el colectivo Estas asociaciones en las que se encuadra Aspace, AFA Segovia y Amanecer, entre otras, se consideran “esenciales para conocer en profundidad los problemas de cada persona” dentro de este colectivo, basados sobre todo en la falta de información sobre las ayudas o los servicios que se pueden adquirir. También se enfrentan a problemas relacionados con la educación recibida, sobre todo en colegios ordinarios, ya que “no encuentran los suficientes apoyos dentro del aula para que su hijo siga estudiando”, lamentaba la gerente de Aspace, María de Pablos.

En el caso de la falta de derivación a los especialistas o de la realización de terapias “tardan mucho tiempo” y, enfermedades como el Alzheimer, que evolucionan muy rápido en muchos casos, a la familia “no le da tiempo a adaptarse a todos estos cambios”, según explica la gerente de AFA Segovia, Anabel de Pedro. En este sentido, son las asociaciones las encargadas de solucionar dichos problemas con la puesta a disposición de los usuarios de programas con profesionales especializados.

Una situación similar a la que viven los usuarios de Amanecer, personas con problemas de salud mental, que se enfrentan a diario a situaciones contra el estigma, por que en muchas ocasiones “no son bien vistas y reconocidas”, subrayaba la gerente de la Asociación, Patricia del Río, quien explicaba que es un problema que, a raíz del Covid y, en beneficio de estos usuarios, “la salud mental está en boca de todo el mundo”, por lo que se ha normalizado.

Desde estas asociaciones, como ejemplo de todas las presentes en Segovia, “lo que hacemos es mejorar el día a día y la calidad de vida de los usuarios”, intentando aportar una autonomía mayor. También, en algunos casos se persigue conseguir una integración laboral. Asimismo, en los últimos años se ha cambiado la forma de trabajar, ampliando la atención a los familiares de estos usuarios que, en muchas ocasiones, tienen “una necesidad de apoyo emocional”. Tanto es así que, desde AFA Segovia, “se hace mucho hincapié en el cuidado del familiar”, ya que “se dedican mucho al enfermo y se dedican poco a ellos”. Un objetivo que se consigue a través de los programas de familia, individualizados o en grupo, junto con profesionales con los que “intentamos hacerles entender que este cuidado es muy importante”.

Día de reivindicaciones
Por todo ello, para estas asociaciones y, de forma generalizada para todo el colectivo, la celebración del Día Internacional de las Personas con Discapacidad es un día en el que poder expresar deseos y reivindicaciones que son compartidas por todos los usuarios. Entre ellas destacan el llamamiento a todos los sectores de la sociedad para que apoyen la lucha por la igualdad de oportunidades y la inclusión de este colectivo en cualquier ámbito de la vida, ya sea económico, laboral, deportivo o cultural.

Además, se busca la normalización de la condición de tener capacidades diferentes, por lo que se pide “no estigmatizar” a los usuarios de estas asociaciones ni a su familia y darlo a conocer tal y como es. Así, el principal reto al que se enfrentan Aspace, Amanecer y AFA Segovia, al igual que muchas otras, es llevar este mensaje a todos los rincones de la provincia, especialmente al medio rural, donde existen mayores dificultades dada la falta de recursos.

EL CENTRO DE GRAVEDAD: LA DIGNIDAD DE TODAS LAS PERSONAS
Manifiesto por el Día Internacional de las Personas con Discapacidad

Celebración del Día de las Personas con Discapacidad en Segovia. Miguel Ángel Fernández.
Celebración del Día de las Personas con Discapacidad en Segovia. Miguel Ángel Fernández.

Cada 3 de diciembre se conmemora el Día Internacional de las Personas con Discapacidad (PCD). La fecha fue declarada en 1992 por la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas.

Desde la Fraternidad Cristiana de Personas con Discapacidad –FRATER España– que- remos dejar oír nuestra voz con este motivo, teniendo en cuenta que pertenecemos al grupo de los más de mil millones de personas, el 15% de la población mundial, que tenemos algún tipo de discapacidad física, orgánica, sensorial, intelectual o mental, de tal manera que las Naciones Unidas nos considera «la mayor minoría del mundo».

El objetivo fundamental de este día es promover los derechos y el bienestar de las personas con discapacidad en cada ámbito de la sociedad, así como concienciar sobre su situación en todos los aspectos de la vida política, social, económica, laboral y cultural.

Algo que intentamos vivir en la FRATER y que forma parte de nuestro ADN como Movimiento es el valor de cada persona, cada una con sus limitaciones y sus capacidades, pero todas con la misma dignidad humana como personas. Vemos la necesidad imperiosa de «humanizar» la sociedad y la Iglesia, descubriendo la importancia y el valor que tienen en las relaciones personales de calidad la confianza en el otro, el hecho de acercarnos a él con afecto y solidaridad, los gestos sencillos, el diálogo sincero y la escucha atenta «desde el corazón».

No es constitutivo de una persona poder caminar o poder hablar de una manera u otra o el hecho de tener un estado mental determinado. Mucho más determinante para considerar a una persona digna de ser igual al resto de los seres humanos, es tener en cuenta los valores éticos que nos dicen lo que es justo o injusto, bueno o malo, la empatía cognitiva, el contagio emocional, la atribución que hace que sintamos como propio el dolor ajeno.

Las personas no son «discapacitadas» sino que tienen una limitación corporal o psíquica, que se convierte en discapacidad cuando se enfrenta a un entorno que no permite una igualdad de oportunidades real y efectiva, bien por falta de accesibilidad universal, bien por falta de voluntad y compromiso por parte de algunos sectores de la sociedad, bien por la vulneración constante de sus derechos.

En cuanto a la terminología para dirigirse a este grupo social, se están poniendo de moda en algunas administraciones o entre algunas personas técnicas que trabajan con ellas, hablar de «diversidad funcional», «otras capacidades», «capacidades diferentes»… COCEMFE dentro de la cual está integrada FRATER, considera que estos términos son eufemismos, cargados de una cierta «condescendencia» (con buena voluntad se quiere evitar toda connotación negativa a nuestra realidad). Pero son expresiones que generan con- fusión, inseguridad jurídica y rebajan la protección que todavía es necesaria. En ninguna ley se habla de «diversidad funcional». La diversidad es aplicable a todas las personas. Eso de la «diversidad funcional», además de ser ambiguo, hace invisible a nuestro grupo social y oculta nuestra realidad.

No se debe utilizar la discapacidad como sustantivo. En lugar de sustantivar adjetivos, debemos utilizar otros términos absolutos, poniendo la palabra «persona» delante. La expresión adecuada es «personas con discapacidad». Es el término por el que se reconocen los derechos de las personas con discapacidad en el marco legislativo internacional y español. Y que reconoce el movimiento social organizativo de la discapacidad a escala global. Por tanto, la expresión «personas con discapacidad» da a conocer una realidad en la que convivimos cada día millones de personas. Esta expresión potencia la dimensión humana y hace visible el esfuerzo y la defensa de nuestros derechos y libertades. Hacia ello nos encaminamos.

Debilidad y fortaleza unidas son un hermoso horizonte desde donde construir un mundo más igual y más fraterno. Y en este horizonte la FRATER tiene su lugar y su tarea. Hoy como entonces, en la época que vivió Jesús de Nazaret en la tierra, las personas peque- ñas, las débiles, estamos llamadas a liberar a las personas de cualquiera de las formas de opresión y marginación que se quieran imponer. Desde la propia vida, desde la experiencia. Desde nuestra fe, como Movimiento cristiano, en Aquel que nos hace libres.