Arte con conciencia en la universidad

El artista Antonio Abella inaugura su obra ‘Bosque herido’ en el campus María zambrano de segovia. En esta escultura reivindica el cuidado y la protección de los bosques. “Si no existiesen, qué sería de los hombres”, se pregunta.

Antonio Abella junto a Julio Grijalba y Agustín García
Antonio Abella junto a Julio Grijalba y Agustín García/ALBA FERNÁNDEZ

El escultor y poeta burgalés afincado en Segovia, José Antonio Abella ha inaugurado en el pasado 21 de febrero su obra Bosque Herido, instalada en la recepción de la segunda fase del Campus María Zambrano(Segovia) de la Universidad de Valladolid, lugar de la inauguración.
El autor del “Diablillo del Acueducto” ha cedido a la Universidad de Valladolid esta creación porque según indicó“la universidad tiene una labor importantísima y para una escultura como ésta que reivindica el medio ambiente, el cuidado de la tierra, me parece un lugar maravilloso para asentarse. Arquitectónicamente es un edificio precioso y la escultura encaja muy bien ahí”, dice Abella. Ha calificado esta obra como “un puente vertical entre la tierra y el cielo”
A la inauguración del acto asistieron medio centenar de personas, miembros de los equipos directivos de los diferentes centros del Campus y personas amigas cercanas al creador que tomó la palabra para contextualizar el significado y sentido de su obra. Previamente lo habían hecho el Vicerrector de Patrimonio e Infraestructuras de la UVA, Julio Grijalba y el Vicerrector del campus María Zambrano, Agustín García Matilla. José Antonio Abella agradeció a la universidad su “generosidad” al aceptar que se haya instalado esta escultura en su sede segoviana; y a los presentes por asistir a estas actividades, destacando que la obra“llevaba durmiendo muchos años en mi cabeza”.
En ‘Bosque Herido' José Antonio Abella reivindicó el cuidado y la protección de los árboles como sustento de la vida. Asimismo, resaltó que nuestro planeta sufre la deforestación y la destrucción de zonas tan vitales como la Amazonia, la proliferación de enormes incendios, como los que han devastado grandes extensiones en Chile con numerosas víctimas mortales; para Abella “todo esto hace que nos quedemos sin nada en nuestra vida, que es el puente que une la tierra con el cielo”. Se preguntó qué pasaría con los hombres si no existiesen los árboles. “Muchas veces nos vemos representados con nuestras heridas y cicatrices en estos durmientes troncos heridos; aun así, intentamos mantenernos en pie a pesar de las torturas”.
Para Julio Grijalba Bosque Herido es una obra espléndida en la que se ve reflejado. “Al acercarme a la puerta y ver este recorte de silueta sobre el fondo de madera me conmovió”. Como responsable de la institución ha manifestado que la Uva de Segovia es un campus de excelencia. Resalta que el edificio nos transforma por el hecho de acceder a ella, “y transforma a todos por la labor que realizáis diariamente”.
El Vicerrector del Campus, Agustín García Matilla, subrayaba que la institución es “promotora, receptora y difusora de y de ”. A lo largo de cada año la UVA realiza cerca de doscientos actos de perfil cultural y de divulgación de la ciencia, el arte y la cultura, “poder tener la obra de José Antonio Abella con la colaboración de Miguel Ángel Moreno, es para nosotros un verdadero honor”, subrayó.
Abella fue durante casi cuarenta años médico rural en diversos pueblos de Burgos, León y Segovia. En todo este tiempo ha compatibilizado su trabajo con la práctica de sus otras dos vocaciones: la cultura y la escultura. Además de “Bosque Herido” o “Diablillo del Acueducto” es también autor de “Homenaje a la Trashumancia”, situada en la rotonda del Pastor de la ciudad de Segovia; “Puertas de la Ausencia”, ubicada en la localidad de El Guijar de Valdevacas; y el “Homenaje a nuestros ancestros”, erigido en la Plaza Mayor de Muñoveros.