Hasta ahora los recolectores han encontrado setas en las zonas altas de la Sierra y confían en que vayan apareciendo en los pinares llanos. / el adelantado
Publicidad

Las suaves temperaturas acompañadas de la lluvia que se han registrado estos días en Segovia favorecen la fructificación de las setas y auguran una buena cosecha de cara a la presente campaña. Después de las dos últimas temporadas que han sido calificadas por el sector como “muy malas”, los micólogos segovianos son optimistas y confían en que el tiempo siga acompañando y las heladas se retrasen para satisfacer la demanda de estos exquisitos frutos. Un año más los boletus edulis, los níscalos y las setas de cardo serán los más buscados por los aficionados segovianos que ya han salido al monte y al pinar para recoger los preciados hongos. El presidente de la Sociedad Micológica Segoviana, Ramón Saiz, explicaba hace unos días a esta Redacción que los meses propicios para la recogida en otoño en la provincia son octubre y noviembre, si las lluvias se mantienen. Lo ideal, según apuntó, es que las temperaturas no bajen de los 10 grados, que haya humedad y que no hiele.

Las lluvias de finales de agosto han propiciado un brote muy bueno de boletus edulis en las zonas altas de la Sierra, y ya son miles de kilos los recogidos en la provincia de esta preciada seta. “En la Sierra hay humedad y sí que ha habido una fructificación de especies, cosa que en pinares llanos aún no se ha visto”, afirma Ramón Saiz, quien se muestra optimista y confía en que las últimas lluvias, las buenas temperaturas y la ausencia de heladas importantes, “nos hagan disfrutar de una buena campaña”.

En cuanto a los níscalos y las setas de cardo, “se están recogiendo menos, alguno en la Sierra, pero en la zona de pinares llanos aún es pronto”. “Esperamos una buena temporada, pero depende todo de cómo venga el tiempo, si ahora no llueve y se queda seco, pues al final no vamos a recoger, porque no sale”, asegura el presidente de la Sociedad Segoviana Micológica.

Desde el pasado 14 de octubre ya se están expediendo los permisos de recolección de setas, válidos para los montes con certificación forestal sostenible del acotado, en la provincia de Segovia: ‘Montes de Segovia’ (40.500 hectáreas) y ‘Montes de Valsaín (10.668 hectáreas). Los precios de los distintos permisos oscilan entre los cinco euros del carné ‘recreativo’ para ‘foráneos’ un día y ‘locales’, las dos próximas temporadas hasta el 31 de diciembre de 2010, hasta los 250 euros del permiso ‘comercial’ para los ‘foráneos’, para toda la campaña. Además, existe el permiso para ‘vinculados’, de 10 euros el ‘recreativo’ y 50 el ‘comercial y de 20 euros el “provincial recreativo’ y 100 el ‘comercial’.

A través de esta regulación se pretende que los bosques sean gestionados de forma sostenible, y que su multitud de funciones estén protegidas para generaciones presentes y futuras. Con estos permisos, los productos recolectados y comercializados podrán ser vendidos en el futuro como sostenibles.

El territorio forestal en Segovia presenta una gran aptitud para la producción de hongos silvestres comestibles de interés socioeconómico. La recolección implica a gran parte de la población rural y también a recolectores procedentes de grandes urbes, ambos con intereses distintos, unos de ocio y otros de comercialización.

En lo que respecta a la producción micológica, en años buenos los recursos micológicos pueden llegar a generar un total de 65 millones de euros en Castilla y León, de los cuales el 40 por ciento son valores añadidos por las empresas agroalimentarias de transformación de productos micológicos, el 39 por ciento por el micoturismo, el 20 por ciento son rentas directas obtenidas por los recolectores. Segovia se incluye entre las zonas más productivas de boletus edulis en otoño, que suelen ser aquellas en las que abunda el pino albar en suelos ácidos. En cuanto a los níscalos, son muy abundantes principalmente en los pinares de pinus pinaster (pino resinero), presente también en esta provincia. Como dice el refrán, “cuando en octubre llueve, el níscalo se mueve”. La temporada acaba de empezar, pero las lluvias ya han llegado, lo que propiciará el desarrollo de una campaña que los expertos vaticinan como buena.