Arranca la vendimia marcada por el bajo precio de la uva y las bodegas llenas

La abundante producción y el bajo consumo de vino este año está hundiendo las cotizaciones

La vendimia de este año se encuentra a pleno rendimiento en la parte de Rueda, y comenzando en las otras dos denominaciones de la provincia: Valtiendas y Ribera del Duero. Aunque la campaña ha empezado algo más temprano que en años pasados, lo más destacado es el fuerte efecto que sobre ella está teniendo la pandemia. El bajo consumo de vino de los meses pasados, debido al confinamiento y al cierre del canal Horeca (hostelería, restauración y catering), trasladó un importante problema a las bodegas, que no pudieran vender la producción prevista. Así se ha llegado a la actual campaña, con los almacenes llenos y un stock de botellas difícil de sacar al mercado.

La crisis del coronavirus afectó tanto al mercado interior, como a las ventas al extranjero, donde los vinos de Rueda y Ribera del Duero se estaban abriendo un camino con grandes expectativas. A ello se añade la abundante producción de este año. Tanto es así que los viticultores están ofreciendo sus producciones a las bodegas, pero éstas lo rechazan.

Lo confirma el responsable de las bodegas Pago de Carraovejas (en Ribera del Duero) y de Ossian (en Rueda), Pedro Ruiz Aragoneses. Bajo su punto de vista, la uva en la zona de Nieva, donde se encuentra su bodega dedicada al verdejo está ofreciendo “una cosecha espectacular. La uva se encuentra sanitariamente muy bien y con una buena madurez”.

Al tratarse de vinos de un nivel elevado, Ossian paga el kilo de uva más caro que la media. “Nos están ofreciendo uva, pero nosotros tenemos cada año nuestra producción seleccionada y no vamos a comprar más que lo que podemos embotellar, y para lo que tenemos dimensionada nuestra bodega”. Para este año calculan unas 200.000 botellas, “como todos los años”, añade Pedro Ruiz. Sus proveedores tienen contratos de hasta dos euro por kilogramo, pero el resto de las bodegas están pagando muy por debajo del euro cada kilogramo de uva.

En lo que respecta a la contratación de personal de recolección, este empresario asegura que la campaña ha sido más complicada en Galicia y en Rioja, donde el grupo José María cuenta también con bodegas. Gracias a la experiencia de allí, han realizado grupos independientes que permite garantizar la recogida, dado que si se detectara algún positivo y hubiera que aislar a un grupo de trabajo, sería sustituido por otro con los que no tienen contacto.

“De momento no hemos tenido ningún problema, y venimos aplicando todos los protocolos, además de realizar pruebas continuas, y siempre trabajando con gente del entorno”, añade Pedro Ruiz.

En el otro extremo de la provincia, en Valtiendas, han comenzado a recoger la uva estos días. Pero las lluvias han detenido el inicio de la vendimia. Hasta ayer habían caído en la zona 50 litros de agua por metro cuadrado. Esperan los viticultores que la humedad no sea excesiva y que se pueda airear bien para evitar la botritis, tal como señala Óscar Hernando, de Pago el Almendro y sumiller. “De momento todo apunta a que tendremos un vino de muy buena calidad este año”, apostilla.

Otro de los productores de la zona, Venancio Andrés, de Bodegas Zarraguilla, se muestra preocupado por el resultado de la campaña de este año, dadas las circunstancias en que se está desarrollando la vendimia, tanto por la abundancia de vino almacenado en las bodegas, como por los problemas que puede generar el coronavirus, si se registrasen contagios, lo cual tiene a los productores con la lógica preocupación que podrían generar casos de aislamiento.

En esta zona, el precio del kilo de uva está este año sobre los 60 céntimos de euro, casi la mitad que el año pasado. Y en la Ribera del Duero, donde el año pasado los precios rondaron entre 1,30 y 1,40 euros; este año se habla de que la media podría estar en torno a un euro. “Una ruina”, dicen algunos.