Arenas llama a la lucha democrática contra «las minorías de los acosos»

El líder andaluz postula a su partido como «progresista» y acusa a los socialistas de ser «los conservadores» de hoy por oponerse a los ajustes «y no querer cambiar nada».

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El PP debe rebelarse. Pero de manera democrática. Así se lo pidió ayer su vicesecretario general de Política Autonómica y Local, Javier Arenas, quien llamó a sus compañeros de partido a luchar contra las «minorías del insulto, del acoso y los radicales» que, según señaló, «quieren suplantar a la mayoría de la convivencia».

El popular manifestó que «da la impresión» de que esas minorías son cada vez más importantes, sin embargo, «los que practican el insulto y el acoso cada vez representan a menos gente».

Según Arenas, frente a los que utilizan «determinados métodos para hacerse ver porque no representan prácticamente a nadie» está una mayoría «que está en el respeto, en la tolerancia, en el diálogo, en la moderación y ahí está también la mayoría del PP».

El líder andaluz animó también a rebelarse ante la situación económica y recordó que el Gobierno de Mariano Rajoy «lo hace todos los viernes aprobando reformas que son la única receta para tumbar la crisis y que haya empleo en España».

Para el dirigente, su formación es «un partido reformista, progresista», frente al PSOE, a los que acusó de ser «los conservadores» de hoy, ya que «se oponen a todos los ajustes, no quieren cambiar absolutamente nada y están ensimismados en sus problemas internos: que si Rubalcaba, Chacón o Madina».

Ahora toca, continuó, la segunda generación de reformas, un segundo paquete «centrado en el empleo juvenil», por lo que destacó que el Ejecutivo popular apruebe un plan específico para este colectivo, «que lo está pasando fatal y son las grandes víctimas de Zapatero y Rubalcaba que ofrecían una única salida: cómprese un billete y busque trabajo en el extranjero».

«Frente a eso están las reformas de Rajoy para ganarle a la crisis», reiteró, y enumeró la educativa, «porque sin formación no hay empleo»; la del mercado de trabajo y la de vivienda. En este último caso, manifestó que se necesitan «políticas serias» y afirmó que con el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero «es cuando ha habido desahucios de verdad». «Quien está afrontando el problema es el Gobierno de Rajoy, igual que el problema de las preferentes», apostilló.

Basta de engaños

Arenas apuntó que decir la verdad «siempre es bueno». Así, relató que los españoles han pasado «muchos años de engaños, con unas previsiones desmentidas por la realidad»; frente a ello, incidió, está el Ejecutivo popular, que hace estimaciones económicas «con la confianza de que la realidad las mejore».

Asimismo, opinó que se ha superado una etapa, la del Gobierno anterior, «en la que se hacían fantasmadas, se practicaba el triunfalismo todos los días con las previsiones económicas, que luego destrozaba la realidad».

Con la recuperación económica, apuntó el vicesecretario general de Política Autonómica y Local del PP, «la confianza volverá a la política». En este punto, recalcó que se ha pasado por una primera etapa, consistente en «apagar los incendios de Zapatero»; y la segunda será «cumplir al 100 por 100 el programa del PP». «Tenemos tiempo para volcarnos con parados, con funcionarios, con pymes y autónomos y con las personas mayores a las que tanto respeto tenemos», aseveró.

Arenas, quien admitió que el actual es un «momento difícil», explicó que el futuro «está cargado de esperanza». También en su alocución aludió al Pacto de Antequera, que supuso una defensa de los intereses de los andaluces y reivindicó la necesidad de lograr «grandes alianzas nacionales» que a España «le hacen falta en torno a nuestra convivencia, la Constitución».

«El país precisa grandes acuerdos, para enterrar definitivamente al terrorismo, para que modernicemos nuestra sociedad y la hagamos viable para el futuro», afirmó, al tiempo que añadió que, «desgraciadamente, no se pueden alcanzar pactos porque no tenemos un partido de referencia», en alusión al PSOE. A su juicio, los socialistas están «dedicados a sus problemas, a sus discusiones internas pero es incapaz de alcanzar pactos sobre cómo salimos de la crisis».