Los participantes han realizado trabajos de limpieza para dejar vistas las estructuras rupestres. / E. A.
Publicidad

Una veintena de adolescentes segovianos, de edades comprendidas entre los 14 y los 17 años, ha participado en una iniciativa novedosa del Ayuntamiento de Segovia, con la colaboración conjunta de las concejalías de Juventud y Patrimonio Histórico, en el yacimiento arqueológico con el poético nombre del Senda de los Suspiros, que evoca el relato del cronista Diego de Colmenares de la expulsión de los judíos a finales del siglo XV.

Divididos en dos turnos de diez jóvenes cada uno, para cumplir así los ratios y normativa de prevención de la Covid-19, establecida para las actividades de tiempo libre , el objetivo de esta propuesta era desarrollar una experiencia en la que los jóvenes valorasen el patrimonio cultural de la ciudad desde su propio descubrimiento, mediante la excavación arqueológica, hasta su musealización.

En esta ocasión, los chicos y chicas participantes han realizado trabajos de lavado e identificación de los materiales recuperados durante la intervención didáctica, organizado y llevado a cabo los trabajos de limpieza para dejar vistas las estructuras rupestres y han aprendido cómo realizar las labores de documentación de los restos arqueológicos: fichas, planos, fotografías, etc.

Hay que tener en cuenta que lo han hecho en una zona de la ciudad, la meseta del espolón sur extramuros entre la puerta de San Andrés y la puerta de Santiago de la Muralla, que se encuentra incluida en un futuro itinerario arqueológico y patrimonial, de carácter didáctico, sobre el que está trabajando la Concejalía de Patrimonio Histórico.

Además, la actividad se ha completado con rutas explicativas por el entorno más próximo, por la propia Senda de los Suspiros, la necrópolis medieval judía o el Museo de Segovia, entre otros.

De primera mano, los adolescentes han podido conocer las características del patrimonio arqueológico de la ciudad y su importancia para la interpretación de la historia.

La actividad se ha incluido en la adecuación y desarrollo de la Senda de los Suspiros, itinerario paralelo a la Muralla comprendido entre la puerta de San Andrés hasta la puerta de Santiago, que cuenta como eje vertebrador con el Alcázar de Segovia, y que describe un espigón fluvial que forma una zona geoestratégica que ha estado ocupada desde la prehistoria reciente hasta nuestros días.

Específicamente la excavación arqueológica se ha realizado en la meseta del espolón sur extramuros al Museo de Segovia (antiguo matadero de la ciudad y refuerzo de la Muralla), donde, como ha señalado la arqueóloga y directora técnica de la excavación, Isabel Marqués, “el sustrato calizo se convierte en determinadas zonas en unidad antrópica, describiendo la base de espacios habitacionales rupestres, aunque sin una estratigrafía, por ahora, asociada. A su vez, estas estructuras quedaron fuera del recinto murado medieval de la ciudad. Sin embargo, por paralelismo con otras intervenciones llevadas a cabo en Segovia y relacionadas con esta adscripción crono-cultural, así como en otros yacimientos de la provincia y fuera de ella, estos hallazgos se podrían datar en la Segunda Edad del Hierro (pueblos prerromanos) aportando más atractivos, si cabe, a la Senda de los Suspiros”.

Esta intervención arqueológica ha contado con el permiso preceptivo de la Comisión Territorial de Patrimonio Cultural de Segovia.