Los responsables de la empresa porcina Rodríguez Sacristán en la sede de El Adelantado. Nerea Llorente.
Los responsables de la empresa porcina Rodríguez Sacristán en la sede de El Adelantado. Nerea Llorente.
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PILAR DE MIGUEL

Rodríguez Sacristán SL es una gran empresa que surgió de un modesto negocio, que estuvo a punto de desaparecer a causa de los reveses que da la vida y que provocó la reacción de tres hermanos que decidieron que el problema era también suyo aunque, en principio, la vida les había llevado por otros derroteros.
Hoy nos hablan de cómo ha cambiado la ganadería y, más en concreto, el sector porcino. Estas explotaciones tienen poco que envidiar a las películas de extraterrestres. Son tantas las exigencias para que nada provoque problemas que en nada se parecen a una cochiquera de antaño. Sepamos lo que dos de los tres hermanos: Carlos y Marcos nos cuentan del sector porcino hoy, y de su empresa.

— ¿Cuál es la historia de la empresa Rodríguez Sacristán?
— (Carlos) Nuestro padre, tratante de ganado, comienza con la venta de ganado y además, tenía una granja de cerdos. Empezó a comprar y vender ganado y, por circunstancias, comenzamos a trabajar los hijos con él.
Compramos un primer camión y ampliamos la compra-venta, empezamos a vender algo más de ganado y, adquirimos alguna granja más. Incluso comenzamos a comprar los lechones e hicimos contratos con “granjas de madres”, para tener más volumen de ganado propio que íbamos vendiendo. Poquito a poco, compramos un camión para facilitar el transporte y, después de esa variable, empezamos a comercializar algo de producto elaborado (jamones o embutidos)
— (Marcos) Somos tres hermanos. Nuestro padre comercializaba cerdos, una cantidad pequeña, y tenía una pequeña granja. Eran tiempos muy difíciles, los años del 94 al 96, en los que hubo varias quiebras de ciertos mataderos.
Nosotros, cada uno estábamos en nuestras carreras, Carlos se dedicaba a Imagen y Sonido, Alberto estaba en la Universidad y yo, estaba en el Ejército. Cada uno nos dedicábamos a lo nuestro y, ante una deuda, se complicaron mucho las cosas en casa y, los tres hermanos decidimos echar una mano y nos vinimos a sacar las cosas adelante.
Era una situación difícil en la que nuestro padre nos dio mucha “caña”. Hemos hecho de todo, hemos estado capando cerdos durante diez años todos los fines de semana, hemos lavado granjas, hemos atendido ganado.
Cuando estuvo el negocio mejor, en julio del 1996, se fundó la empresa como se conoce. Compramos el primer camión porque, hasta entonces el camión que utilizábamos era alquilado y solo movíamos un camión diario.
Después, Carlos se incorporó, compramos otro camión porque pensamos que debíamos “tirar para adelante” y, con deudas, abrimos la rama de embutidos que Alberto, nuestro hermano, se curró mucho para abrir una comercial de embutido y sacar esta nueva línea adelante.
Después, fuimos poco a poco a mejor y compramos algún camión más, porque comercializábamos más cerdo. Fuimos comprando alguna granja más, porque la situación de la empresa había cambiado desde que la cogimos en tiempos más complicados.

— Vinisteis a casa para “arrimar el hombro” porque la situación se había puesto fea…
— (Carlos) Todo esto vino de los Ibéricos…
— (Marcos) Los ibéricos habían bajado mucho de precio y comenzaron a generarse deudas porque las cosas estaban muy complicadas. Mi padre empezaba a tener algunos años y los tres hermanos decidimos que, si queríamos futuro en nuestra casa, había que volver. Somos una empresa familiar y detrás de nosotros tres están, una hermana, sobrinos y otra gente. Una familia muy bien allegada y muy unida. Hay mucha gente detrás.

— ¿Cómo están las cosas ahora?
— (Marcos)- Ahora, las cosas están complicadas. Se ve una buena expectativa en el cerdo, porque tiene buenos precios; en cuanto a los piensos, los costes no tienen por qué subir demasiado pero, toda esta incertidumbre producida por todo lo que está pasando (baja un 16% la bolsa, problema de granjas, la bioseguridad…)
— (Carlos) La bioseguridad preocupa mucho al ciudadano de a pie. La transparencia en todos los procesos es un objetivo muy importante para nosotros. La legislación es tan complicada que, nuestro objetivo, desde hace muchos años, ha sido mantener el control absoluto de todos los procesos: Desde la madre a la cría, el engorde, la alimentación, el transporte. Cuando compramos el primer camión fue por este tema, para tener un control de los animales que se compran y de los animales que se matan; un correcto transporte y una correcta atención a nuestros clientes y, la verdad es que fue un “puntazo” comprar aquel camión para hacer esto.
Las circunstancias de la vida nos han llevado a comercializar el producto curado, jamones y embutidos.

— Ampliar y diversificar…
— (Marcos) Lo que hemos hecho es verticalizar el negocio. Uno de los grandes problemas que había, sobre todo en el ibérico, es que hasta hace poco tiempo cada pieza era de su padre y de su madre. Cuando ibas a comprar un jamón, no había una línea. Ahora se han metido grandes empresas en el ibérico, como nosotros, y ya tenemos granjas de “bisabuelas” y, eso supone que las “madres” las tendremos de una línea. Ya hemos comprado una genética concreta que nos da un producto, un jamón nuestro es de la misma tipología, siempre.
Si gusta, bien, si no gusta, no gusta, pero es el mismo jamón. Antes, un jamón ibérico podía salir con mucha grasa o no y, ahora tenemos una línea que es uno de nuestros potenciales. Una línea de ibérico que, mucho lo matamos para nosotros y, lo demás, se vende.

— Por lo que me contáis, una de vuestras granjas, tiene que parecer un laboratorio.
— (Marcos) Totalmente. En la plantilla contamos con ingenieros, veterinarios, técnicos, para hacer este tipo de cosas, no puedes hacerlo como se venía haciendo antes.
— (Carlos) Y hacen una labor importante. Teníamos un aprendizaje en el sector desde niños pero, profesionalizarte y trabajar con profesionales, ha sido lo que nos está llevando a ser una de las empresas punteras.
— (Marcos) No hubiéramos podido crecer lo que estamos creciendo si no es porque tenemos gente. Cuesta mucho, tener gente buena pero, poco a poco se va haciendo.

— ¿Os he escuchado que os cuesta encontrar gente para trabajar en los niveles intermedios? ¿Es cierto?
— (Marcos) Tenemos problemas en mandos intermedios, de gente responsable, comprometida. No es una cuestión de dinero, es que la gente no se quiere comprometer, hay mucha gente que va a trabajos sencillos, a ganar X y “no me pidas compromiso”.
En nuestra casa lo hemos visto siempre. Se paga la venta porque, a una persona que vende bien hay que pagarle muy bien y, la responsabilidad, los niveles de responsabilidad que cada uno tiene. Si no quieres responsabilidad, cuestas tanto, si quieres responsabilidad… La gente que nos lleva X granjas en una zona o en otra, o nos lleva un área de la empresa, nos da la vida.
En el área de la oficina, cogimos una persona hace tres años. Estamos facturando 81 millones de euros el año pasado, de 12 mil a 15 mil euros a la semana en cerdo blanco y, la persona que nos lleva el área de administración, pues hemos crecido con él, nos ha organizado y, aunque queda mucho por hacer, nos ha hecho crecer. Gracias a gente que se involucra ¿Cuánto tiene que cobrar? Primero hablamos del trabajo y luego se ponen unas cantidades para que todos nos sintamos a gusto.
Nosotros podríamos sacar algún proyecto más pero, el problema es quién lo lleva, quien se compromete a llevar este trabajo.
— (Carlos) Con nuestro crecimiento, estamos comprometidos con el medio rural ¡Estamos aquí! Unas granjas de cerdos, un secadero de jamones. Todo esto no se puede hacer en la ciudad pero la gente es complicadísima.

— ¿Cuál es la pega que pone la gente y os impide encontrar quién trabaje en la empresa?
— (Carlos) Creo que es la responsabilidad. Quieren un trabajo de aquí a aquí y me olvido.
— (Marcos) Ten en cuenta que la ganadería come todos los días. Nosotros tenemos una persona en un área concreto y lleva dos granjas, y esa persona es la que tiene que resolver las cosas y, aunque tenga medios, él es el que tiene que resolver, y eso es lo que nos está costando porque la gente va de 8 a 3 y, si les dices que viene un camión a las 6 de la tarde te ponen mala cara. Aquí, necesitamos el compromiso de la gente, como en cualquier otro trabajo.

— A las vacas hay que ordeñarlas todos los días.
— (Marcos) Aunque pongas una rotación, comprométete, pero…. Las cerdas, por ejemplo, hay que inseminarlas los domingos y, hay que hacerlo bien, porque si no se hace bien, al cabo de los 4 meses no nacen todas las crías que deberían haber nacido.

— ¿Cómo veis el mundo rural en este momento? Este tipo de empresas, asientan población
— (Marcos) Nosotros, ahora tenemos 41 empleados directos. A este dato hay que añadir los trabajadores indirectos.
— (Carlos) Nosotros, para fomentar esto, intentamos externalizar los servicios como fontanería o mantenimiento y para ello, trabajamos con empresas de la zona. El problema del medio rural sigue siendo el mismo, no están preparados los pueblos pequeños o medianos, para la vida de la gente. A finales del invierno, se quedan muy aburridos y la gente no se quiere venir.
— (Marcos) Hay mucho que hacer en los pueblos, estuve de concejal en el Ayuntamiento de Cuéllar y sé que hay que intentar hacer parques infantiles porque antes se iba mucho al bar pero, ahora los parques infantiles, las zonas recreativas, las actividades, son importantes para apoyar que la gente pueda tener unos servicios, al igual que el servicio de médicos.
Hemos cogido un veterinario hace tres años, un veterinario salido de la carrera, le estamos formando nosotros pero, incluso en casos como este cuesta que vengan a trabajar en la ganadería de porcino, en el mundo rural.
En ganadería de porcino hay un recorrido “brutal”, un veterinario puede hacer muchas gestiones, puede ganar dinero, puede dar sus conferencias, puede ser una persona respetada y con un gran puesto. Si se dedican a mascotas, posiblemente no ganarán lo mismo y, en el pueblo tienes más calidad de vida.

— Rodríguez Sacristán S.L. lleva funcionando unos 25 años ¿Cómo habéis visto la evolución de la empresa y de su entorno en estos años?
— (Marcos) La actividad del porcino se ha profesionalizado a niveles enormes. Antes se vivía con una granja de 500 cerdos pero ahora, con una de 1500, no vives. Ahora, todo se ha ajustado mucho más: Los costes de la alimentación, la alimentación es el 70% del animal, tienes que mirarla al milímetro. Para nosotros, 100 gramos arriba o abajo, en la ganadería de porcino, es una burrada. Esos 100 gramos los multiplicas por el número de cerdos durante todo el año y, el resultado marca la diferencia “de estar a no estar”. Por eso nosotros hemos entrado en el tema de alimentación y tenemos una planta para preparar piensos, era básico.
Está todo muy profesionalizado. Un cerdo te puede dejar 5 euros, 6, 8 o 10 por animal, con todos los costes que pueden llevar detrás. Hoy, el lechón está carísimo y, hay que ponerle en el mercado y cubrir todos los costes, los sueldos han subido, el tema de purines nos cuesta más caro porque hay que repartir más el purín. Hemos tenido que comprar maquinaria para ello. Antes la cuba del purín era de 15 mil litros y, ahora es de 20 o 22 mil litros para que sea rentable. Lo mismo ocurre con los tractores y con el resto de la maquinaria.
Son muy necesarias las inversiones. De las granjas no puedes decir “he hecho una granja y ya la tengo”, tienes que seguir reinvirtiendo. La tolva que tenías, donde echabas el alimento hace tiempo, ya no vale, la legislación nos obliga a cambiar cosas… Es una reforma continua.
— (Carlos) Lo que he visto en el medio rural es que, ya no hablo de ayudas, sino de información, de facilidades, de accesibilidad, tanto a permisos como a orientación las mejoras en instalaciones, desecho de purines etc solo ha habido trabas y trabas. Ha habido poca unión y pocas facilidades para ello.
— (Marcos) Creo que las nuevas legislaciones son una manera de profesionalizar el sector. Es cierto que el sector porcino no tiene ninguna subvención pero, en algunas ocasiones hasta te alegras porque nos hemos puesto las pilas y es un sector profesionalizado aunque nos falta mucho por hacer pero no dependemos de nadie. Solo de nosotros mismos. Sin embargo el vacuno y el bovino, tienen ayudas.
Nosotros tenemos que ponernos las pilas, ser transparentes y enseñar las granjas. Una granja no es ningún centro oscuro, es un lugar limpio, en el que el animal está en muy buenas condiciones y donde se da el mejor tratamiento a los purines.

— Has sacado un tema que siempre ha sido noticia, los purines…
— (Marcos)-Nos han obligado a poner un “depositador” de los purines, para que no lo soltemos en abanico, es lo más inteligente que se ha hecho ¿que nos cuesta un dinero? Pero es lo mejor.

— ¿Cómo es el sistema actual?
— (Marcos) Es una barra con unos tubos que depositan el purín en la tierra. El problema del purín es cuando se airea porque suelta mucho nitrógeno a la atmósfera, y nos han obligado a utilizar este sistema para que el purín caiga sobre el suelo, sin agitarlo.
Es un coste añadido, eso es evidente. Las cubas deben ser más grandes. También nos han dado una subvención para ello, es inversión. Al final te pones las pilas, porque tenemos que conseguir que todo el mundo vea que estamos haciendo un buen tratamiento de purines, aunque siempre hay alguno que…. suelta el purín el viernes para que huela cuando vienen los turistas. Hazlo el lunes, lo das la vuelta con el arado y el jueves ya no huele.

— ¿Hasta dónde llegan los productos de Rodríguez Sacristán SL? Tanto el producto fresco como el elaborado.
— (Carlos) En fresco está llegando a China y a Corea del Sur.
— (Marcos) El otro día nos enviaron unas fotos de Rusia, de un evento que hubo sobre temas de nutrición y llevaron nuestros jamones. Tuvieron 10 jamones expuestos y se les quitaron de las manos.
— (Carlos) También al Sudeste Asiático, Bangkok… ferias, hasta allí llegan los productos nuestros.

— No sé si la crisis que ha provocado el Coronavirus, habrá cambiado las cosas pero, hace unos meses se supo que en China se estaba desarrollando una “peste porcina” y que las exportaciones de carne de cerdo desde España hasta allí, habían aumentado mucho…
— China, es uno de los mayores importadores de cerdos y ha tenido que matar a la mitad de su cabaña por la Peste Porcina Africana.
De China sabemos lo que sabemos, los datos son los que el Gobierno da y, nosotros hemos enviado algunos contenedores a China y nos han enviado un vídeo en el que se ve, en algún supermercado, cómo se pegaban para coger la carne porque tienen unas necesidades brutales. Es una economía que crece a un 5% anual y, la clase media, tiene dinero para comprar producto bueno.
¿En cuánto tiempo recuperarán la cabaña de cerdos después de matar al 50% de las cabezas de ganado? Habrá que ponerse en unos 4 o 5 años pero, aún no han erradicado la peste porque, como no adoptan unas medidas adecuadas, cuando parece que han terminado con ella en una granja, a los pocos días vuelve a aparecer.
Nosotros, en nuestra empresa, damos cursos de Bioseguridad a nuestra gente porque es muy importante (cambiarte de mono, ducharse, al entrar y al salir). Un virus que entre en alguna granja, nos costaría una fortuna.