Reunión del grupo de trabajo de la Federación por el Patrimonio de Castilla y León, el sábado pasado en Segovia. / E. A.
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Representantes de la Federación por el Patrimonio de Castilla y León, a la que pertenece la asociación Amigos del Patrimonio de Segovia, han celebrado un encuentro en la capital segoviana para fijar las líneas programáticas de este curso con tres objetivos o prioridades: operar como Observatorio del Patrimonio en la Comunidad Autónoma, servir como plataforma de divulgación del patrimonio histórico y de la actividad que desarrollan estas entidades y continuar con la labor de vigilancia y denuncia de actuaciones que o bien no se ajustan a la Ley o no son compatibles con el respeto y una adecuada conservación de los bienes patrimoniales.

Pedro Montarelo, presidente de la federación, que preside también la asociación segoviana, ha comentado que a esta reunión de un grupo de trabajo celebrada el sábado asistieron casi todas las asociaciones que integran la federación, con la única excepción de los de Ciudadanos por la Defensa del Patrimonio (Salamanca), que no pudieron por problemas familiares de última hora.

Precisamente la organización salmantina y Amigos del Patrimonio de Segovia han asumido la actividad del Observatorio Monumental, una de las cuatro ramas del Observatorio del Patrimonio de Castilla y León, junto al Natural, el Industrial y el de Parques y Jardines.

A partir de la actividad del Grupo Cultural ‘San Gil’, de la localidad salmantina de Béjar, asociación miembro de la federación que está centrada sobre todo en la protección del Bosque de Béjar, este grupo de trabajo supo que en Castilla y León únicamente hay dos jardines históricos declarados Bien de Interés Cultural, y 70 en toda España, por lo que otro de los objetivos para este curso recién iniciado es “averiguar qué otros jardines pueden reunir las condiciones para ser declarados históricos”, según explica Montarelo.

En cuanto a la labor de denuncia, la Federación ha acordado elaborar un protocolo común de actuación, ya que las asociaciones reconocen que encuentran dificultades “a veces por la propia naturaleza del lugar, porque se desconoce quién es el propietario o el responsable de lo que se está llevando a cabo, e incluso dentro de las administraciones, no tienen muchas veces claro de quién son las competencias”, indica el presidente.

Sobre las acciones divulgativas, las entidades que velan por el patrimonio cultural están abiertas a varias posibilidades, desde presencia en medios de comunicación a la asistencia a la Bienal Ibérica de Patrimonio Cultural, Congreso AR&PA, en 2020.