Jesus Hernandez posa ante la ermita de San Frutos
Jesús Hernández posa ante la ermita de San Frutos en una de las muchas rutas que ha realizado. / EL ADELANTADO

Aunque ya son diez años recorriendo por etapas los cerca de 80 kilómetros que separan Segovia de la ermita de San Frutos, Jesús Hernández López mantiene intactos la ilusión y el entusiasmo por recorrer las veredas y senderos que llevan a la que fuera morada del Santo Eremita. El esfuerzo realizado en estos años por poner en valor el Camino de San Frutos como espacio de libertad y vertebración de la provincia le ha valido el reconocimiento de la Cofradía del Paso de la Hoja, que este año le ha concedido el título de ‘Amigo de San Frutos’ y que recogerá este lunes en el día del patrón de Segovia en la Plaza Mayor.

Cuando en 2012 Hernández –que trabajaba como educador en el Centro Penitenciario de Segovia– recogía el reto de abrir y señalizar el camino Frutense con un grupo de internos , nada hacía suponer que aquellas primeras rutas servirían para consolidar un proyecto que amalgama los valores patrimoniales y medioambientales de la provincia y que ha servido para preparar el camino a la libertad a los reclusos que finalizaban su condena en la cárcel.

“Recogimos el guante que nos lanzó la entonces directora de El Adelantado Teresa Herranz y nos afanamos en dar un sentido a una ruta que para nosotros siempre ha sido más que una peregrinación –asegura-. No es fruto de la casualidad la elección del camino de San Frutos, porque la historia cuenta que el santo dejó sus comodidades y posesiones en busca de la libertad, y los internos buscan dejar atrás su pasado y dirigirse hacia una nueva oportunidad”.

En estos diez años, decenas de internos han recorrido las sendas del camino en las 15 peregrinaciones realizadas hasta la fecha, y el denominador común ha sido el éxito reflejado en los beneficios terapéuticos que ha reportado a los internos, fruto sin duda de la espiritualidad que emana la ruta y del trabajo realizado por voluntarios y educadores que han participado.

Más allá de esta iniciativa, el Camino de San Frutos se ha revelado en este tiempo como una interesante alternativa para vertebrar la provincia, que abre posibilidades aún no exploradas del todo para el desarrollo económico y turístico de las zonas por las que atraviesa. De este modo, Hernández valora el apoyo institucional a este proyecto, que ya se incluye en la oferta turística de la provincia con sello propio.

Para Hernández, el título de ‘Amigo de San Frutos’ implica una responsabilidad implícita, ya que esta distinción “simboliza el conocimiento y la confianza sobre el santo, y durante este tiempo, he podido ahondar en la historia, vida y enseñanzas que nos ha legado”. Asimismo, señala el “orgullo y la emoción” que supone estar vinculado al patrón de Segovia como “segoviano de nacimiento”.