La alcaldesa, Clara Martín, durante la renovación del Voto a San Roque. / Kamarero
La alcaldesa, Clara Martín, durante la renovación del Voto a San Roque. / Kamarero

Cuenta el cronista Diego de Colmenares (Segovia, 26 de julio de 1586 – íd., 29 de enero de 1651) en su ‘Historia de la insigne Ciudad de Segovia y compendio de las historias de Castilla’ (1637) que la peste, que desde 1596 estaba en los pueblos de Vizcaya y en algunos de Castilla, llegó a la ciudad un viernes 26 de febrero de 1598. Relata el historiador con detalle terribles síntomas y males: “un mal activo, maligno y contagioso; prendía en complesiones coléricas…, con secas o tumores, y carbunclos en ingres, gargantas y debajo de los brazos; pulsos frecuentes y desordenados con sudores y vómitos; señales todas de ponzoña y contagio”.

La falta de pan, por la mala cosecha, hizo que la dolencia cobrase fuerzas, según sigue Colmenares, y en junio y julio las camas con los enfermos se esparcieron hasta por los campos por falta de sitio en los hospitales. Por eso la ciudad votó la festividad de San Roque el domingo 18 de agosto en misa mayor en la Catedral y en el ofertorio, el teniente y el decano del consistorio “votaron de celebrar la festividad de San Roque, cada año en diez y seis de agosto, asistiendo en forma de ciudad a la misa mayor en la Catedral…”. El obispo confirmó el voto y de forma milagrosa se produjo una gran mejoría aunque el cronista cuenta que se estima pudieron morir hasta 12.000 personas.

Desde entonces el Ayuntamiento de Segovia renueva el Voto a San Roque cada 16 de agosto aunque desde hace décadas en la iglesia de San Millán, donde se venera una imagen del Santo. Se trata de una ceremonia de marcado carácter religioso pero que está contemplada en el Reglamento de Honores y Distinciones a pesar de que IU todos los años manifiesta su disconformidad al abogar por una administración laica en la que cada miembro de la corporación acuda a actos religiosos, tradicionales o no, a título personal pero no en representación de la corporación municipal.

También desde Podemos, su portavoz, Guillermo San Juan, considera que puede mantenerse la tradición pero actualizándola, como se ha hecho en ciudades como Santiago de Compostela.

El caso es que, mientras la ciudad seguía el ritmo con el ralentí de mediados de agosto, después del puente de la Virgen, la alcaldesa, Clara Martín, acompañada por una nutrida representación de concejales del PSOE y PP, así como la portavoz de Cs, Noemí Otero, entraba puntual a las 20 horas en San Millán, en cortejo solemne, escoltada por dos maceros. Después de dos lecturas, del evangelio y la correspondiente homilía del oficiante principal, el párroco de San Lorenzo, Francisco Jiménez, Martín, en su primer Voto a San Roque, se postró de rodillas en un reclinatorio frente a la carroza, primorosamente adornada con flores, donde se encontraba la imagen de San Roque y con voz segura leyó: “En nombre y representación del pueblo de Segovia, acudo a ti Señor San Roque, abogado de la peste e intercesor entre el Señor Dios y los hombres, a renovarte la fidelidad de esta ciudad noble y agradecida”.

Finalizada la misa, los devotos sacaron en procesión a San Roque por las calles de San Millán, con el acompañamiento de la música de tradicional de Paco Cañas, dulzainero del barrio, junto a otros dos compañeros de instrumento, Cristina y Joaquín, y Fernando en la percusión.

San Millan Voto San Roque Clara Martin KAM5085
La procesión con la imagen del Santo puso fin a la novena y actos organizados por la parroquia de San Millán. / Kamarero