A la cárcel por incumplir reiteradamente el estado de alarma

Son tres ya los detenidos por no respetar la situación decretada

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Ayer, miércoles 25, agentes de Policía Nacional vieron a una persona que se encontraba cerca de un establecimiento de alimentación, con una bolsa con unas piezas de fruta. Tras solicitarle su documentación y comprobar el domicilio de esta persona, se percatan de que la vivienda se encuentra a unos dos kilómetros del establecimiento.

Una vez los agentes procedieron a requerir datos de esta persona a la Comisaría de Policía, fueron informados de que era había sido puesta a disposición judicial en el día anterior, y que ya había sido denunciada en varias ocasiones por hechos similares; ante la reiteración en un corto espacio de tiempo del incumplimiento del mandato de confinación general contenido en el Real decreto 462/2020, de 14 de marzo, entendiendo los agentes concurría un delito de desobediencia grave, procedieron a su detención.

El Juzgado de Instrucción 5 de Segovia ordenó la prisión provisional, comunicada y sin fianza para este hombre. El juez atiende así la petición del fiscal por entender que el comportamiento del detenido trasciende los límites de la infracción administrativa y puede ser constitutivo de un delito de desobediencia grave a la autoridad y sus agentes.

Además, el juez le investiga por un delito de atentado a agente de la autoridad ya que, según recoge el auto de prisión, el hombre tuvo un comportamiento violento y amenazante hacia los policías, a quienes vejó y cuya salud puso en riesgo ya que a uno de ellos le escupió en la cara en tres ocasiones.

El magistrado considera que existe un “riesgo evidente de reiteración delictiva  y de agravar con su comportamiento la situación límite en la que nos encontramos desde el punto de vista de la salud pública, de ahí que el único remedio posible sea la privación de libertad del referido”.

En su resolución, el juez hace hincapié en el comportamiento incívico del detenido y argumenta que “no han valido los apercibimientos judiciales que se le hicieron cuando se decretó su libertad provisional con ocasión de esa primera detención. Ha seguido actuando de manera arbitraria e incívica, en una situación tan delicada como la que se encuentra nuestro país, las personas que en él residen y el sistema sanitario que nos atiende, sin tener consideración alguna por los que velan por nuestra seguridad y por el cumplimiento de las normas, como son los Agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado”.