A camino entre dos continentes

La docente e investigadora estadounidense Lisa Kuriscak ha convertido a Segovia, la ciudad en la que veraneaba desde joven, en el foco de su trabajo

Lisa Kuriscak es profesora de Lingüística Hispánica en la Ball State University. / EL ADELANTADO
Lisa Kuriscak es profesora de Lingüística Hispánica en la Ball State University. / EL ADELANTADO

Es tal la magnificencia de Segovia que hay a quienes el paso del tiempo les hace confirmar que no pueden estar lejos de esta ciudad. Lisa Kuriscak lo sabe bien. Desde los 20 años, cada verano ha recorrido buena parte del norte de la península. “De pasaporte”, como ella dice, es americana. Nació en una zona próxima a las cataratas del Niágara. Pero hasta aquí le ha traído su gran pasión: la investigación. Y el visitar a amigos. Está a medio camino entre Estados Unidos y España. “Llevo toda una vida y estoy encantada”, asegura.

Kuriscak empezó a estudiar castellano con apenas 15 años. España siempre le había atraído. Lo que más le gustaba eran “las lenguas”. De ahí que en la universidad siguiera estudiándolas. La mayoría de sus profesores, por “casualidad o causalidad”, eran de la península.

La primera vez que vino a estudiar a España, fue a Asturias. Se “enamoró” de la montaña. Cuando acabó la carrera, obtuvo la beca Fulbright. Se fue a Santiago. Allí estuvo más de dos años investigando. “Al norte le tengo mucho cariño”, afirma. Al igual que a Segovia. Ya lleva más de diez años viniendo aquí en verano. Ahora se quedará más de un año: hasta diciembre.

Es profesora de Lingüística Hispánica en la Ball State University de Indiana. El pasado año pidió lo que en Estados Unidos se conoce como “un año sabático”: le quitan las horas de docencia y de trabajo administrativo y se centra en la investigación. Este curso, Kuriscak ha podido ampliar su estancia porque da clases online. Así, combina la investigación con la docencia.

Ya ha logrado publicar en revistas científicas nueve investigaciones sobre su tema central: el aprendizaje de segundas lenguas, en particular el español, por parte de hablantes neonativos. Como no podía ser de otra forma, en sus trabajos no falta España.

Ahora investiga cómo han cambiado la comunicación y las actitudes lingüísticas en tiempos de Covid. Podía escoger muchas otras ciudades. Se quedó con Segovia: “Es un lugar ideal”, manifiesta.

“El tiempo que estoy aquí nunca es suficiente”, sostiene. Está “muy a gusto” en Segovia. Como apasionada de la naturaleza, en esta provincia siente que está en el sitio adecuado. “Mires donde mires ves campo y monumentos espectaculares”, relata. No es para menos: es una ciudad con encanto. Es más, ya la siente como su hogar. Es la mujer “más afortunada del mundo” por poder estar aquí. En esto también coincide con los segovianos.