A la hora de entrar en batalla, los iberos adornaban el casco de bronce que les cubría con un penacho rojo para  diferenciar a sus guerreros en el combate. Este distintivo es considerado por los historiadores e investigadores como la primera divisa utilizada en España, rudimento de lo que después serían otros emblemas para significar la pertenencia a un grupo social, señorío feudal o reino que finalmente darían como resultado la creación de la bandera que identifica a toda una nación.

La historia y la evolución de la enseña nacional se refleja en la exposición ‘Banderas históricas de España’, que puede verse en la Academia de Artillería hasta el 29 de abril, y que llega al centro de enseñanza militar de la mano del Instituto de Cultura e Historia Militar, que  con ocasión del 175 aniversario de la creación de la bandera rojigualda como enseña oficial de España ha venido recorriendo todo el país.

El coronel jefe de la Academia de Artillería, Alejandro Serrano, fue el encargado de inaugurar la muestra, destacando en la presentación el carácter didáctico e histórico de una exposición que ofrece un recorrido por 500 años de la historia de España “a través del símbolo que nos une como país”.

Posteriormente, el coordinador de la exposición, coronel Eugenio López Polo, explicó el hilo argumental de la exposición que reúne un total de 21 reproducciones de banderas y estandartes militares, así como pendones reales empleados desde los Reyes Católicos hasta finales del siglo XX.

Así, la  exposición comienza con la copia del pendón real de los Reyes Católicos (1474-1516), considerada como la primera bandera que simbolizaba la entonces incipiente unidad nacional, y sigue con otras enseñas y pendones que van incorporando elementos de las distintas casas  reales como la cruz de Borgoña o el fondo blanco tras la llegada de la dinastía Borbónica.

La llegada del emperador Carlos III al poder hace que bajo su reinado se adopte el  color rojo como representativo del Reino de España, inicialmente con el objetivo de distinguir sus navíos del resto de territorios reinados por borbones que había en Europa, en 1795. Este color fue progresivamente adoptado por otras unidades militares añadiendo el color amarillo, pero fue en 1843 cuando la reina Isabel II decide que la bandera rojigualda sea la que identifique el país con su actual estructura en tres bandas.

La exposición muestra las banderas de diferentes instituciones a lo largo de los años, como la de la Academia de Ingenieros o de la Legión entre 1902 y 1931, bajo el reinado de Alfonso XIII.

En un último tramo de esta muestra, instalada en la Galería de Promociones de la Academia de Artillería, tres banderas ilustran la historia de España más reciente, desde 1931 hasta la actualidad.

La bandera de la Academia de Infantería, Caballería e Intendencia durante la II República muestra tres bandas horizontales de igual ancho en colores rojo, amarillo y morado, tal y como la describía un decreto publicado en la Gaceta de Madrid el 28 de abril de 1931.

La penúltima es la bandera de la agrupación de banderas paracaidistas del Estado Español, perteneciente a la época entre 1939 y 1975, en la que se puede ver el águila negra y la insignia «Una, grande, libre», símbolos utilizados durante la dictadura franquista.

Por último, la muestra acaba con la bandera el regimiento de Infantería ‘Tercio Viejo de Sicilia nº67‘, que sigue el reglamento vigente actualmente, desde que fue modificado el escudo de España en 1981.