La apertura de La Estación beneficia a numerosos negocios. / El Adelantado
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La reanudación de la actividad en La Pinilla supone no solo una gran noticia para los amantes del ciclismo extremo, sino también para el sector hostelero y para los negocios vinculados a la estación en la comarca. Bares, restaurantes, alojamientos y comercios comenzarán desde este viernes a beneficiarse de la llegada de los primeros usuarios, que contribuirán a la ya iniciada reactivación turística en los pequeños municipios de la provincia.

“Si a la estación le va bien, nosotros tenemos trabajo y si está cerrada es un desastre”, cuenta Natalia, del restaurante riazano La Taurina. Una máxima que, si bien es más notable durante la época de nieve –cuando además de atraer a un mayor número de personas hay un turismo más familiar–, también se cumple en verano gracias al Bike Park.

Lo ratifica José Luis, del bar Pico El Lobo, el primero en abrir en la misma estación de La Pinilla: “No sé cómo va a ser el verano, pero por lo menos que esté abierto, con mucha o con poca gente, ya es algo con lo que se puede trabajar. Aunque yo procuro tener abierto todos los fines de semana del año, esté o no abierta, nuestra economía depende en gran parte de la estación, que nos trae a gente de toda España”.

Del mismo modo ocurre con los establecimientos hoteleros, albergues y apartamentos de la comarca riazana, donde, si bien durante los meses de julio y agosto, como localidad de veraneo que es, las reservas ya de por si se disparan, La Pinilla supone un empuje para el enriquecimiento de la economía local y casi la única causante de que la zona cuente con dos temporadas altas de ocupación. “Si hay nieve, febrero es un mes tan bueno como agosto. Este año, por muchas cosas, ha sido para borrarlo del mapa, pero ahora hay que jugar un nuevo partido y la estación también suma. Al principio, seguramente venga gente de provincias cercanas, pero a partir de mediados de julio seguro que se empiezan a notar las reservas”, explica Jesús, de los Apartamentos Monte Hernanz, de Riaza.

Y si la apertura de La Pinilla es fundamental para el sector hostelero, la cuestión se torna vital para los negocios vinculados directamente a la actividad deportiva en el espacio. Es el caso, por ejemplo, de Inland, una tienda de alquiler y venta de material deportivo junto a la estación. Su responsable, ‘Terri’, recibe esperanzado el inicio de la temporada de verano y celebra, además, la posibilidad de que se alarguen al viernes los fines de semana: “Es algo que llevábamos demandando mucho tiempo, que al menos se hiciera alguna prueba para ver cómo funciona el negocio entre semana. Ha sido un año muy duro y tenemos muchas ganas de empezar a trabajar”.