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Ya no sale a trabajar con los rebaños con los que ha recorrido toda la provincia, pero Pedro Sanz, el pastor de Las Rades, sigue y seguirá siendo un hombre de campo. Lleva 531 días jubilado, pero mantiene intactas sus costumbres de levantarse temprano y dar largos paseos por el campo, para observar la naturaleza y sus cambios y dedicar ahora su tiempo a perfeccionar el método de predicción meteorológica que le ha hecho popular no sólo en Segovia sino en muchos rincones de España.

Las ‘cabañuelas’ que  durante generaciones cuantifican y miden el conjunto de las variaciones de tiempo que tienen lugar los primeros días de enero y agosto para pronosticar el tiempo que ha de hacer durante cada uno de los meses del próximo año es el método que cultiva desde hace años Pedro Sanz, al que a principios de año ya le paran por la calle para preguntarle sobre el tiempo que va a hacer este año, ya que presume de haberse equivocado “cuatro o cinco veces” en sus predicciones.

Sanz reconoce con preocupación que los efectos del cambio climático dificultan un poco más cada vez sus pronósticos, y se reconoce enemigo declarado del cambio de hora en primavera y en otoño “porque descentra mucho a los animales en el campo”.  La mano del hombre se hace notar en el devenir de la naturaleza, pero el pastor sigue confiando en su poder y en las señales que emite para hacer su predicción.

Con sus particulares anotaciones mes a mes, Pedro Sanz asegura que las cabañuelas es un método “que se equivoca poco, pero que hay que saber interpretar”, y sostiene que 2020 será un año “muy cambiante” en cuanto al tiempo, al ser año bisiesto y caer el 29 de febrero en sábado, “cosa que no ocurría desde hace 30 años”.

Así, enero comenzó con frios y heladas y el pronóstico de las cabañuelas para esta segunda quincena del primer mes del año habla según Sanz de lluvia y nieve en cotas altas al menos en la primera semana, y después el tiempo “se tranquiliza” hasta finales de mes con bajas temperaturas.

En Febrero los primeros días serán de fríos y heladas, con episodios de niebla , y del 15 al d23 de enero la lluvia llegará de forma “buena para el campo”, según Sanz, que asegura que se cumplirá el refrán ‘Agua de febrero, buen prado y mejor centeno’. También augura unos carnavales con frío y pasados por agua, y la nieve volverá a hacer acto de presencia en la sierra.

Marzo comenzará con frio suave y la lluvia y la nieve serán una constante presencia  en la provincia, pero el inicio de la primavera traerá “algo de calor” entre los días 21 al 25, para volver a un ambiente inestable hasta finales del mes.

Los cofrades de Semana Santa tendrán un Triduo Pascual incierto en cuanto a la posibilidad de precipitaciones en los primeros días de abril. Sanz asegura que para Jueves Santo “habrá lluvia”, aunque el resto de la semana el tiempo se calmará.  Pedro Sanz asegura que a finales de abril habrá “bastante nieve”, que en su opinión será beneficiosa para “empapar la tierra” de cara a las cosechas.

Mayo traerá lluvias y frío en la primera quincena, que será más notable a partir de San Isidro (15 de mayo) en el caso de la lluvia, y a  partir del 24 el calor comenzará a hacerse notar hasta finales de mes.

Junio no empezará bien en cuanto a las temperaturas, quizá por debajo de lo normal al menos hasta el 14, acompañadas con lluvia; pero Pedro Sanz asegura que la situación revertirá de forma espectacular hacia el 23, donde Segovia vivirá la primera ola del calor del verano, que se prolongará hasta bien entrado julio.

La ola de calor remitirá en julio y dará paso a temperaturas bajas para lo normal del verano hasta el día 20, que darán paso a lluvias y tormentas que irán hasta el día de Santiago, fecha en la que comenzará la segunda ola de calor del verán, que en opinión de Pedro Sanz será más prolongada y “aguantará más tiempo”.

En agosto, la canícula azotará la provincia con fuerza hasta el día 15, fecha a partir de la cual refrescará con lluvias y tormentas durante pocos días, para cerrar el mes con calor “pero más tranquilo”.

Septiembre comenzará frío, y las lluvias y tormentas caracterizarán el mes hasta al menos el día 20, algunas de ellas con amenaza de granizo. A partir del 21, el ‘Veranillo de San Miguel’ volverá a traer el buen tiempo y el calor hasta octubre.

El otoño se hará más patente en octubre entre el 8 y el 12, con lluvia y viento, y para San Frutos la sierra verá las primeras nieves en cotas altas, con el frío como protagonista.

Noviembre comenzará con lluvia y nieve y bajas temperaturas, que serán más extremas a finales de ese mes, con heladas secas, y el año terminará con la misma tónica en diciembre, aunque Pedro Sanz asegura que 2020 se despedirá con nevadas que podrán ser visibles en la ciudad.