sorolla

Llega Joaquín Sorolla a Segovia en 1906 desde Biarritz. Su nombre empieza a tener relevancia nacional; sin embargo, estas dos temporadas segovianas –especialmente la de 1907 en La Granja- le van a catapultar a la fama. Pinta entonces obras maestras que figuran entre las más representativas de su catálogo. Y obtiene el favor real, que continuará en 1908, esta vez en Sevilla. El estilo y la técnica del pintor –con la introducción de los tonos ocres en la pintura de paisajes y con la nueva interpretación del motivo de los reflejos del sol en los retratos al aire libre- se enriquece durante su estancia en La Granja. Y se enamora de la Sierra de Guadarrama, que completa con esa otra vocación hacia el mar y las playas de Valencia.

SUPLEMENTO | ‘Sorolla y Segovia’ (1906-1907)