Sergio Muñoz, con un folleto de su proyecto. / Nerea Llorente
Sergio Muñoz, con un folleto de su proyecto. / Nerea Llorente

Recuperar Adrados. Ni más ni menos. Ese es el objetivo de Sergio Muñoz, un emprendedor que acaba de lanzar una campaña de crowdfunding con la intención de resucitar la tradición vitivinícola de esa localidad. Lo curioso del caso es que Muñoz no es de Adrados. Tiene un amigo allí que, en una ocasión, le llevó a ver las abandonadas viñas del pueblo. Y a Muñoz se le cayó el alma a los pies. Él, que se dedica a distribuir vinos, y además tiene viñas en Peñaranda de Duero (Burgos), consideró que aquello no podía continuar así, que había que hacer algo. Ni corto de perezoso, empezó a trabajar en un proyecto, titulado precisamente ‘Recuperemos Adrados’.

Se le nota la ilusión que pone en el desarrollo de su idea. “Las viñas de Adrados son prefiloxéricas, es demostrable”, asegura, queriendo convencer a sus interlocutores de que se trata de auténticas joyas de entre 150 y 200 años.

En tiempos, en Adrados llegó a haber cerca de 200 hectáreas de viñas, pero diversas circunstancias hicieron que su cultivo entrara en barrena, perdiéndose la mayoría. A fecha de hoy, quedarán en el término municipal alrededor de 30, prácticamente abandonadas. “Las que quedan están semienterradas, así que toca ir a trabajar con azadón”, relata. Se trata de una tarea difícil, para la que se necesitan muchas manos. Él ha echado cuentas. “Cada hectárea de viñedo cuenta con 4.000 cepas vivas y necesita 12 jornaleros durante 30 días trabajando ocho horas diarias, ya que en descubrir y podar una cepa se tarda 20 minutos”. Y eso conlleva dinero. Bastante. Por eso mismo decidió apostar por una campaña de crowfunding.

De momento, ha conseguido que los propietarios de cerca de 20 hectáreas de viñas acepten su iniciativa. “Yo no he comprado tierras —quiere aclarar—; las viñas continuarán siendo de sus propietarios, pero yo controlaré su gestión, llevándome un porcentaje de los beneficios”.

Para llevar a cabo su proyecto, Muñoz requiere de, al menos, 220.000 euros. De particulares quiere conseguir 20.000. Quienes aporten su granito de arena recibirán un decantador ‘Adrados’ diseñado por la Real Fábrica de Cristales de La Granja, una caja guardadecantador, dos botellas de vino Vagal y seis botellas de la primera añada de Adrados. De empresas espera recaudar 200.000 euros. Para ellas ha establecido tres modalidades, según su aportación —1.000, 2.000 o 3.000 euros—. A priori, sumar 220.000 parece complicado pero… “¿no vamos a conseguir 200 empresas que pongan mil euros?”, se pregunta Muñoz, quien no duda en responder con una afirmación.

Adrados tiene un proyecto de futuro. Ahora toca echarlo a rodar.