El calendario religioso festivo de Valseca se iniciaba hace años con la celebración de la festividad de Nuestra señora de las Candelas, que representaba la presentación de Jesús en el templo. Una fiesta que si bien no era de las principales, conformaba un referente de devoción en la población, “por decirlo de alguna manera, –apunta una vecina–, era una fiesta litúrgica de un día, que equivalía más o menos a la celebración de San José”.

La fiesta de ‘Las Candelas’ la organizaba y celebraba la Cofradía de la Virgen del Rosario el día 2 de febrero. En la misma participaba todo el pueblo en general, en torno a primera hora de la celebración de la Santa Misa, en la que destacaba la gran devoción de los vecinos a la Virgen del Rosario.

Dice la memoria y tradición que todos los cofrades “portaban una vela y se la ofrecían a la Virgen”. Después se salía en procesión con la imagen de la Virgen acompañada del Niño Jesús, formando dos filas por los alrededores de la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción. Durante el recorrido, la Virgen también portaba en su mano una vela encendida, representando el momento de la primera vez que María llevó a su hijo al templo. Existía la creencia de que si esa vela volvía a entrar en el templo encendida, era señal de buen año para los agricultores y ganaderos y el pueblo en general, y si entraba la misma apagada, era señal de un mal año. La nota musical en el templo la ponía el sacristán, quien durante la eucaristía cantaba unas estrofas acompañadas del órgano. Las mismas decían así:

“El día dos de febrero el día de la candelaria
Salió a misa nuestra madre María Madre del Verbo
Humíllate sacerdote que ya se humilla María
Y para ofrecerte trae una vela encendida
Quién es aquel sacerdote que está en el Altar Mayor
Es el Ministro de Cristo para nuestra salvación”

La celebración se perdió en los años, con exactitud no se recuerda en el pueblo, pero debió tener un gran arraigo, muy cercano a la relevancia que tuvieron durante siglos las fiestas de la Virgen del Rosario, una celebración muy importante a lo largo del tiempo en Valseca, que en distintas épocas supuso una de las principales celebraciones, primero el día 2 de julio con la Visitación y posteriormente en el mes de octubre, aun no siendo la patrona del municipio, pero sí muy ligada a la Virgen de la Asunción, tal es así, que en una visita episcopal a Valseca en el año 1624, la cofradía del Rosario y la de la Asunción, quedaron agregadas.

En este tipo de fiestas eran muy frecuentes las denominadas danzas de purificación, según recoge la historiadora Fuencisla Álvarez en su libro, ‘Danza y Rito en la provincia de Segovia’, que señala que “en la provincia muchas de ellas comenzaban en la fiesta de las Candelas”. Sin embargo, en Valseca, “tenían lugar en las fiestas de la Virgen del Rosario, desde el siglo XVII”, recoge la publicación.

El archivo parroquial, deja entender que dichas danzas y paloteos eran contratadas para el momento, recogiendo en las cuentas los gastos del alquiler de los trajes, y la comida de los danzantes. También era costumbre colocar enramadas a los cofrades. La Cofradía del Santo Rosario, curiosamente se fundó el día 2 de febrero de 1619, en torno a un cabildo general, el día de Nuestra Señora de las Candelas, al que asistieron 56 matrimonios, y diez sin acompañante, y el sacerdote Antonio de la Cruz.