Un proyecto medirá la ‘huella de carbono’ de la Reserva de la Biosfera

La Fundación Funciona pretende que la Fundación Biodiversidad subvencione una iniciativa para calcular los gases de efecto invernadero emitidos por la villa espinariega y el Real Sitio

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La Fundación Funciona ha presentado un proyecto a la convocatoria 2013 de ayudas de la Fundación Biodiversidad para medir la ‘huella de carbono’ de la Reserva de la Biodiversidad formada por el Real Sitio de San Ildefonso y El Espinar. La ‘huella de carbono’ nace como un indicador para medir la sostenibilidad ambiental. Se define como “la totalidad de gases de efecto invernadero emitidos por efecto directo o indirecto de un individuo, organización, evento o producto”.

El proyecto tiene como principal objetivo el lanzamiento de una herramienta para el cálculo de la ‘huella de carbono de ciudades’, desarrollada en el ámbito nacional, de acuerdo al estándar “Global Protocol for Community-scale Greenhouse Gases Emissions” (GPC). Para ello se aplicará el GPC en los núcleos urbanos del Real Sitio de San Ildefonso y El Espinar como entidades locales piloto.

El Protocolo GPC ha sido desarrollado por Local Governments for Sustainability (ICLEI) y por el grupo Cities Climate Leadership Group (C40). Surge como respuesta a la necesidad de armonización de las metodologías de cálculo y contabilidad de emisiones de gases de efecto invernadero, así como al requerimiento de disponer de un método estándar de comunicación de las emisiones locales para el territorio nacional, con vistas a poder realizar la contabilidad a escala de nación.

La elección de los municipios del Real Sitio de San Ildefonso y de El Espinar como municipios pilotos para la aplicación del Protocolo GPC para el cálculo de ‘huella de carbono de ciudades’, se apoya en la consideración de los mismos como municipios sensibilizados y comprometidos con la sostenibilidad.

La realización de un estudio detallado de cálculo de ‘huella de carbono’ del municipio proporciona a los gestores una valiosa herramienta para la implementación de políticas de reducción de emisiones eficaces, centradas en aquellos sectores que el estudio haya identificado como más emisores o con mayor potencial de reducción. Esta base de datos de emisiones proporciona además la posibilidad de medir la eficacia de las políticas, mediante la comparación de la huella de carbono año tras año.

La versatilidad del indicador permite su aplicación específica en el contexto local, proporcionando a los municipios la posibilidad de ser motores efectivos de cambio hacia el desarrollo sostenible. Además, los planes de gestión medioambiental pueden y deben establecerse desde un nivel local. Los ayuntamientos tienen competencias directas en la mitigación de las emisiones de gases de efecto invernadero, tales como: el planeamiento urbanístico, el transporte, la gestión energética municipal y la gestión de residuos. Asimismo, está en manos de los ayuntamientos el poder aumentar o incentivar la sensibilización de la ciudadanía por los problemas ambientales causados por el cambio climático.