Un encierro ‘sin toros’ pone fin a las fiestas de esta edición

Ninguno de los cuatro animales llegó al embudo, así que tuvieron que ser sedados

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El encierro campestre de ayer celebrado en la localidad de Carbonero ha puesto la guinda al pastel de todas las situaciones extrañas que se han producido durante los eventos taurinos de este año.

Si el domingo en el urbano, un joven era embestido por uno de los animales sin ser, por suerte, herido de gravedad, y el lunes sólo entraban en el recorrido dos de los cuatro toros porque uno se daba la vuelta al entrar en el embudo y otro era sedado casi al comenzar porque no regresaba del camino en dirección a Tabanera la Luenga, el de ayer tampoco defraudó en ese sentido.

Comenzó media hora más tarde, respetando el horario del programa, pero casi a las diez ya comenzaron a descender por la explanada campestre rodeados de una treintena de caballistas, que no consiguieron agruparlos porque constantemente se daban la vuelta negándose a entrar en el embudo para iniciar el recorrido urbano.

Finalmente, parcialmente agrupados, amagaron con entrar en la zona del embudo pero al pisar el asfalto, los cuatro astados se dieron la vuelta y los caballistas no lograron que terminaran el trayecto.

Así que pasó lo que no suele pasar, que las cuatro reses tuvieron que ser sedadas. Pero el público no sé quedó con las ganas de ver el recorrido urbano porque la organización puso encima de la mesa su plan B: sacó otros cuatro toros para que algunos valientes peñistas y visitantes corrieran delante de ellos en varias vueltas hasta llegar a la plaza de toros.

Allí se vio un recinto más vacío que en días anteriores pero igual de animado en cuanto a carreras y recortes se refiere.

Tras un intenso almuerzo después de las carreras echadas, los carbonerenses hicieron su tradicional comida de peñas a partir de las tres de la tarde.

A las seis tuvo lugar la última becerrada, con una plaza prácticamente al completo, y que sirvió para calentar motores antes de uno de los momentos más emocionantes para los vecinos de la localidad: el castillo de fuegos artificiales a las doce de la noche.

Media hora más tarde la actuación del grupo mariachi ‘Los Charros’ en la plaza de España puso el punto y final a las fiestas de este año. En 2012, más y mejor.

Fin de fiestas.

Durante todo el fin de semana fueron muchos los carbonerenses y visitantes de otros pueblos de alrededor, así como jóvenes y no tan jóvenes de la capital, los que disfrutaron de todas las actividades que se organizaron durante los días que han durado las fiestas en honor a la Virgen del Bustar.

Los espectáculos taurinos han sido los principales protagonistas, con unos encierros de lo más ‘moviditos’, en los cuales no ha faltado de nada: toros que se negaron a entrar en el recorrido desde el principio, otros que sí lo hicieron pero se dieron la vuelta nada más pisar el asfalto del embudo, embestidas, largas y rápidas carreras…

Todo ello, con una gran participación tanto delante de los animales como al otro lado de las talanqueras.

Al margen de los eventos taurinos también ha habido actos de todas las características y para todas las edades: coches de choque, castillos hinchables, chocolatadas, comidas de peñas…Sin olvidarnos de las animadas verbenas, que han puesto la nota musical a las noches veraniegas del municipio. Ánimo a los carbonerenses, que ya quede menos para las fiestas del año que viene.