En los grandes cortados del parque instalan sus nidos varias especies, como el buitre leonado. /KAMARERO
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Desde hace unos años la Casa del Parque Natural de las Hoces del Río Duratón, junto con Turismo de Sepúlveda, celebra el Día Internacional de las Aves con actividades con el fin de poner en valor las aves este espacio natural y acercar al público la riqueza que esconde. Este año tampoco se ha querido perder la costumbre y de la mano de Raúl García Arranz, técnico de la Fundación Patrimonio Natural de Castilla y León y del Parque Natural de las Hoces del Río Duratón, el sábado se celebró este día acercando información sobre un espacio que volverá a recibir a miles de visitantes.

El parque natural de las Hoces del Río Duratón se encuentra al noreste de la provincia de Segovia y abarca el tramo de río comprendido entre Sepúlveda y la presa del embalse de Burgomillodo. En sus 5.037 hectáreas de superficie tienen cabida tanto las rapaces rupícolas, que aprovechan para criar los escarpados riscos calizos labrados por el río Duratón, como las forestales, habitantes de los extensos pinares del suroeste del parque (Sebúlcor).

Los hábitats del Parque más característicos en cuanto a aves son los cortados o roquedos, la ribera, los bosques (pinar, sabinar y enebral) y el páramo.

En los grandes cortados, situados a ambos lados del margen del río Duratón, se encuentran grandes paredes de roca caliza, de más de 100 metros de altura en alguno de sus puntos. En estas paredes instalan sus nidos varias especies que buscan oquedades de la roca para criar, como el buitre leonado, el alimoche, búho real, chova piquirroja o el avión común. En esta zona se encuentra una de las mayores colonias de buitres de Europa con más de 700 parejas censadas.

El otro ambiente típico es la ribera que, con su bosque de galería, proporciona refugio y alimento a muchas especies de aves medianas y pequeñas como; oropéndola, martín pescador, pico real, ruiseñor común o el trepador. Los bosques maduros de pino resinero, así como los sabinares y enebrales son un buen cobijo para muchas aves de todos los tamaños, como el gavilán, azor, milano negro o el chotacabras pardo.

La paramera da cobijo y sustento a bandos invernales de fringílidos, como los pardillos, y abrigo para la cría a especies únicas, como la alondra de ricotí, una de las especies más difícil de ver y por la que más ornitólogos visitan el parque.

En definitiva, “recordar este día nos permite poner en valor el Parque Natural de las Hoces del Río Duratón y hablar de un espacio que seguro será refugio de muchos en los próximos meses, siempre desde la responsabilidad y el respeto a las normas y a este espacio natural único, que tenemos la suerte de tener nada más abrir la puerta de casa”.