Fray Antonio de Villacastín
Monumento de Fray Antonio de Villacastín con la corona de laurel. / NEREA LLORENTE

Bajo la resolana de verano, varios vecinos, representantes del gobierno de la Junta, alcaldes y un cronista se reunieron en el Monumento de Fray Antonio en Villacastín el sábado pasado 2 de julio para la entrega del premio Fray Antonio de Villacastín a la atención, cuidado y restauración del patrimonio. Este año, el premio recayó en la Consejería de Turismo, Cultura y Deporte de Castilla y León.

Como no podía ser de otra forma, la jornada inició con una muestra de la cultura segoviana con el baile de la “entradilla” al ritmo del tamboril y la gaita del grupo ‘Yerbabuena’ de Villacastín. Como acto seguido y acompañado del ritmo de la gaita el alcalde del municipio, Julio César Sánchez Jiménez y el cronista oficial de Villacastín, Rafael Álvarez Rodríguez, procedieron a la coronación típica del monolito levantado por los Arquitectos Técnicos españoles en 1944.

Aunque desde hace dos años no se hace ese acto por el covid-19, para esta ocasión varios locales se reunieron para presenciar el evento, hasta el punto de que no quedaban sillas vacías. Antes de la entrega del premio, Rafael Álvarez Rodríguez hizo una breve introducción, un poco rápida, pero dejo claro su intensión, la importancia de recordar a Fray Antonio y la del patrimonio.

Para aquellos que poco saben sobre Fray Antonio y su premio, todo se remonta a 78 años atrás, cuando los aparejadores y arquitectos hacen el monolito en su memoria. El primero en sentir la necesidad de hacerle un homenaje a Fray Antonio fue José Ortega y Munilla en sus artículos para recordar “la maravillosa espiritualidad de un hombre que no necesitó saber ni de hebreo ni latín para hacer le principal gerente del imperio glorioso del rey de las españas”, parafrasea Rodríguez.

Desde 1944 son varios los que han recibido este reconocimiento, desde el Ministerio de Cultura, la Catedral de Segovia hasta los arquitectos más reconocidos como Antonio Mas-Guindal Lafarga.

En definitiva, un premio como este no es solo para recordar como Fray Antonio logró formar parte de la historia al participar como Obrero Mayor en la construcción del Monasterio del Escorial, sino para recordar y recibir esa herencia que nos deja el patrimonio.

El premio lo recibió el director general de Patrimonio, Juan Carlos Prieto Vielba, en nombre de la Consejería. Para Vielba, recibir este premio ha sido todo un honor, especialmente que sea de una personalidad tan importante como Fray Antonio. Pero también quiso reconocer la importancia del patrimonio nacional, ya que sin este “no tendríamos memoria y con ello no habría futuro”.

Para Vielba, el patrimonio lo constituye tres pilares: la memoria que promueve la herencia, la cultura que tiende a generar alguna emoción y por último el desarrollo, ya que el patrimonio es susceptible al cambio para convertirse “en motor de riqueza para un territorio”. Además, recordó la importancia de que todos nos impliquemos para conservar el patrimonio y no alejarnos de nuestra memoria histórica.

Después de estas dos intervenciones, Vielba recogió la representación en miniatura del monolito de granito gris de la zona. Los músicos otra vez llenaron de ritmo el parque, fue tanto el entusiasmo de las personas que varios vecinos se animaron a bailar y luego a recoger un refresco de parte del Ayuntamiento de Villacastín.