Un escudo para la villa de Garcillán

El Ayuntamiento aprueba de forma oficial el escudo municipal fruto de la participación de los vecinos, la memoria histórica y el diseño de Judith Bernabé

Siempre ha presumido Garcillán de ser una villa. Quizá su situación privilegiada próxima al Camino Real y su aposento palaciego entre su caserío le confirieran en el tiempo en un lugar referente en el paso, y bien provisto de panes, en otros tiempos una despensa más qué deseable para la provisión.

Para sellar su noble historia, al municipio le faltaba su emblema: un escudo con el que identificarse. Así que todos a una, Ayuntamiento y vecinos, aportaron sus ideas. La historia, costumbres y tradiciones, está en manos de todos, y de esa sucesión que son las personas fueron saliendo entre emociones, recuerdos, memorias y anales cronológicos los fundamentos básicos para dejar plasmados los símbolos de identidad local.

La cronología de la curiosa historia, nos la cuenta el alcalde, Javier Gómez: “Todo surgió una noche de sábado de agosto de 2019, en la celebración de la primera de las jornadas de los veranos de la villa”, que aúnan espacios de convivencia del tipo exposiciones, conciertos, cine infantil, cenas, también tuvo lugar la presentación de las actividades, de la asociación Plaza Mayor, novedades de las fiestas(…). “Fue en ese momento donde se generó un debate público sobre el asunto del escudo, y se establecieron varias ideas de elementos que representaran la idiosincrasia del municipio: la patrona, el acueducto, una noria de agua, las cestas, el puente, las huertas, y las espigas entre otros”.

De todo ese conjunto de ideas, “tomó nota la diseñadora local Judith Bernabé, quien aportó el boceto del propio escudo y junto con la memoria histórico heráldica justificativa realizada por el equipo de gobierno, se asentaron las bases del mismo”, explica el regidor.

De esta manera, ha quedado plasmado, “el acueducto en referencia a la parte histórica más predominante que es pertenecer al Sexmo de San Millán; la escalera de cestas representando la leyenda más popular del municipio y las ondas verdes y la planta de cereal aludiendo a las actividades económicas”, detalla.

Puestos en antecedentes, hay que señalar, que la aprobación oficial de la memoria histórica y heráldica por parte del Ayuntamiento tuvo lugar el día 3 de junio de 2020 por acuerdo de pleno. Mientras que la aprobación oficial, una vez superado el periodo de alegaciones, fue el pasado día 5 de febrero, disponiendo del Informe favorable del Cronista de Armas de Castilla y León, describiendo el escudo adoptado de la siguiente manera: “Escudo terciado en mantel. Primero de gules con un acueducto de plata, de dos órdenes mazonado de sable. Segundo, de azur con tres cestas de oro. El mantel con tres ondas de sinople en punta, submontadas de cuatro espigas arrancadas de sinople. Timbrado de la Corona Real Española”.

Gentilicio: ‘Cesteros’

De las tres partes que cuartean el escudo que enaltece la Corona Real: la pertenencia a la antigua Tierra de Segovia, en el Sexmo de San Millán; el tradicional cultivo de cereal, y la afamada huerta de Garcillán, puede resultar la ilustración más curiosa, la inclusión de las cestas, que dan sentido al gentilicio de los habitantes de Garcillán, conocidos como los ‘Cesteros’.

Es una leyenda, la que recuerda su origen, que se transmite de generación en generación entre los nacidos en la villa. Y así lo cuentan las personas más mayores: “Allá por los comienzos del pueblo, se les ocurrió a los vecinos levantar una torre de cestos hasta llegar al cielo, pero sucedió que se acabaron los cestos, cuando sólo les faltaba uno para llegar al cielo; entonces no sabiendo qué hacer para solucionarlo, metieron al más listo del pueblo, que era el señor alcalde durante diez años debajo de un caldero, y cuando salió esta solución dio: quitar el primer cesto de abajo para ponerle arriba”.

También podemos encontrar otra connotación y significado histórico en las espigas. Ya que la localidad, según la tradición religiosa, cada cien años, celebra la Fiesta de la Espiga.