Un brote de Covid entre temporeros de Chañe crea nueva alarma en la zona

Los Servicios de Sanidad registran siete personas con resultado positivo en las pruebas PCR

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De nuevo el miedo a los contagios sobrevuela en la zona de El Carracillo, después de que hace algo más de una semana se localizara a algunas personas con síntomas de Covid entre trabajadores de una empresa hortofrutícola de Chatún.

Ahora el caso se ha detectado dentro de temporeros que residen en el propio municipio, a diferencia del ocurrido en Chatún, que se desplazaban a diario desde la provincia de Valladolid.

Lo cierto es que los Servicios Epidemiológicos de Junta de Castilla y León en Segovia han declarado este brote activo de Covid-19 que afecta, actualmente, a siete personas con resultado positivo en las pruebas PCR que les han sido realizadas. Estos siete pacientes inicialmente diagnosticados forman parte de entornos familiar y laboral, que viven y trabajan en la misma empresa, un vivero hortícola que emplea actualmente a unas 600 personas.

Las personas diagnosticadas cursan sintomatología leve o son totalmente asintomáticos. De hecho ninguno de ellos ha tenido que ser hospitalizado. Pero todos se encuentran en situación de aislamiento domiciliario para cumplir la debida cuarentena que establece Sanidad.

Las personas afectadas, todas de nacionalidad extranjera, se sitúan en un rango de edad entre los 20 y los 60 años. Precisamente fue la persona más joven, una mujer de 20 años, la que presentó pequeños síntomas, y dio positivo en la prueba PCR, que Sanidad anotó el pasado lunes 27 en sus cifras que facilita diariamente.

El brote se ha producido en el ámbito familiar, ya que con ella conviven otras seis mujeres, y además se ha seguido el rastro de otros contactos próximos, hasta llegar a las diez personas, hasta conocer los resultados.

El Servicio Territorial de Sanidad de Segovia desarrolla la vigilancia y el control epidemiológico de este brote de Chañe, a través del control de casos y de las correspondientes encuestas de contactos e investigación de las relaciones sociales de estas personas, tanto en sus entornos familiares como sociales y laborales; en concreto, las personas en estudio por contacto son, por el momento, diez.

“La seguridad en el entorno laboral está garantizada”

El propietario de la empresa Viveros Campiñas, donde trabajan las personas que han dado positivo en las pruebas de Coronavirus, defiende las medidas de seguridad e higiene que se mantienen en sus instalaciones.

Gustavo Herranz, uno de los dueños de esta cooperativa que es referencia en el sector y que emplea actualmente a unas 600 personas, es tajante a la hora de señalar que los contagios entre el grupo de siete personas identificadas por Sanidad, no se han producido en el entorno laboral, sino en el entorno social. No ha ocultado que el primer caso diagnosticado es de una persona que trabaja en su empresa “pero no significa que se haya contagiado en ella”. “Nosotros cumplimos todos los protocolos en cuanto a distanciamiento social, uso de mascarillas, desinfectantes, etc, y está supervisado por el Servicio de Prevención de Riesgos Laborales”. Aún así, añade que su preocupación mayor es la salud de las personas. “Afortunadamente estas personas no han tenido que ser hospitalizadas y tienen síntomas muy leves o asintomáticos”. En todo caso, todas estas personas se encuentran aisladas en la vivienda en la que residen las siete mujeres que comparten el mismo hogar, dentro de la instalación. De ello ya se ha dado cuenta a Sanidad y a la Guardia Civil.

En la empresa trabajan personas de diversas nacionalidades, tanto españoles como rumanos, marroquíes o angoleños. Pero ahora, con este episodio , se extremarán más aún las medidas de protección. De hecho Sanidad aprobó la semana pasada una serie de normas para este sector.

agr

Los rastreadores analizan la posible vinculación con el caso de Valladolid que llegó a Chatún

El primer caso de rebrote de Covid que afectó a la provincia de Segovia, y que tuvo como escenario afectado otra empresa hortícola, en Chatún, está a punto de concluirse al terminar el confinamiento aplicado a las personas infectadas y residentes en Valladolid.

La Consejería de Sanidad de Castilla y León, con autorización judicial, ha tenido estos días confinadas diez viviendas en Valladolid para mantener la cuarentena y contener aquel rebrote que en el que contabilizaron 23 casos positivos y 61 personas en seguimiento.

Las diez viviendas se encuentran en el barrio de las Delicias. Solo han podido recibir visitas aquellas personas dependientes que lo necesitaran. También aquí eran temporeros que presentaban sintomatología leve o eran asintomáticos, ninguno tuvo que ser hospitalizado y todos se encontraban en situación de aislamiento domiciliario. De los trabajadores de Segovia se realizaron pruebas a nueve trabajadores dando positivo siete de ellos.

Alerta en las residencias de ancianos

La difusión de la noticia del rebrote en la localidad de Chañe puso en alerta a los responsables de las residencias de ancianos de toda la comarca, por si se propagan los casos de contagios. El hecho de que estos centros alberguen a las personas de mayor vulnerabilidad, y dadas las consecuencias de la primera oleada de contagios, ha llevado a una rápida reacción entre los directores.

Aunque ya desde la Junta se ordenó la prohibición de salidas de los usuarios, ahora se ha añadido la imposibilidad de acceso a los familiares. Entre las que han tomado esta decisión se encuentra la residencia privada Valdihuertos, de Cuéllar. También lo ha hecho la que tiene Cáritas, donde precisamente se dio el primer caso de Covid de la localidad el pasado mes de marzo. Y antes ya se adoptaron medidas restrictivas en la residencia Mar de Pinares, perteneciente a La Fundación Personas en Cuéllar, donde se detectó a comienzos de esta semana un caso positivo de coronavirus, confirmado por PCR de uno de los residentes. Su analítica se conoció tras un traslado al hospital de Segovia para una consulta médica, que ha llevado a analizar a todas las personas con las que mantenido contacto, incluyendo a los trabajadores del centro.

Una persona continúa hospitalizada

El Hospital General de Segovia mantiene a una persona hospitalizada con síntomas de Coronavirus desde el fin de semana, según fuentes sanitarias. Se trata de un varón de 59 años de edad que fue diagnosticado hace días. También en el Hospital se ha tratado a una mujer de 66 años perteneciente a la Zona Básica de Salud de Cuéllar-Navas de Oro. El día anterior, 27 de julio, se diagnosticó a la joven de 20 años que ha permitido detectar el rebrote múltiple de Chañe.