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La sala de exposiciones del Ayuntamiento de Navas de Riofrío acogió la presentación del libro ‘La Zuela’, cuyos autores son Tom Fabucu y P. Bezanes, seudónimos que utilizan en su faceta literaria y artística. La idea de la publicación reconocen, surge hace cuatro años, y se compone “por una serie de poemas y relatos ambientados en la montaña asturiana y en la sierra de Segovia (dehesas, caminos, pinares y algunos pueblos de la sierra); además de las ilustraciones que acompañan al tema de los mismos y realizadas directamente a su alrededor”, explican, teniendo muy presente las zonas donde viven, Segovia y Bezanes, un pueblo del concejo de Caso (Asturias).

Analizando el trabajo desde la parte más literal y su expresión, el libro, lo definen, “como un relato de las experiencias y pensamientos del autor durante un tiempo concreto aunque en desorden de fechas e ilustrados, según la lectura de cada uno le iba inspirando y removiendo la imaginación”, detallan.

Exposición

La acogida en Navas de Riofrío, comenzó inicialmente por una exposición de pintura de P. Bezanes, que ya expuso en la localidad por primera vez en 1993, “en una casa maltrecha que se convertiría, ya remozada en el Ayuntamiento”, añade; y desde entonces, continúa haciéndolo, ya que aquí vive gran parte de su familia materna. Tom Fabucu, nombre rescatado de la niñez, y que a nivel científico es la semilla de la haya, “nació como poeta en la sierra segoviana con un poema al pilón de una nava, allá por 1994”, según reconocen.

Ambos, son conscientes del momento social actual, pero a la vez con su iniciativa tratar de mitigar lo ánimos de la gente, “y animar con ello al público, con las precauciones debidas, a modo de reto y acto de fe”, señalan con entusiasmo. Los autores tienen presente el momento de la edición del libro, en el que han invertido su esfuerzo y recursos son un riesgo, “pero si con este trabajo conseguimos darnos a conocer, el esfuerzo habrá merecido la pena”, subrayan.

La tirada de la publicación es muy limitada, “hemos lanzado unos 300 ejemplares”, pero de lo que nadie duda, es de que esos textos y esos trazos, van llenos de sentimiento y expresividad al corazón del lector y a su interpretación literal.