Testigo de la historia rural

Santiago Rodrigo Arevalillo utiliza su biografía para mostrar los profundos cambios que han transformado el mundo rural desde el pasado siglo y han abocado a la actual situación de los pueblos

Que un veterinario como Gonzalo Giner alcance un gran éxito editorial con varias novelas, y otros compañeros suyos hayan seguido su ejemplo y también hayan conquistado a miles de lectores, lleva a pensar si existe un a sensibilidad especial en esta profesión. Quien sí muestra esta capacidad de emocionarse y emocionar es el veterinario segoviano Santiago Rodrigo Arevalillo.

Acaba de publicar su primer libro: ‘Madre, cuéntame cosas de antes’. En él repasa su biografía, relatada de forma divertida y animada. Y además le sirve como homenaje a su familia, tanto anterior como un impagable legado a sus descendientes. Pero sobre todo el libre permite contemplar con sus “historietas”, como él dice, los cambios experimentados en el mundo rural.

40 2 fachada antigua
Antiguos lavaderos de Cabezuela

En pocas ocasiones Santiago Rodrigo se ha despegado del mundo rural, donde viene desempeñando su trabajo desde la Unidad Veterinaria de Cuéllar. Antes lo hizo en Boceguillas y en Santander. Después de nacer hace 61 años en la localidad de Cabezuela, donde han brotado numerosos y prestigiosos profesionales de la Veterinaria, Santiago Rodrigo creció y para licenciarse y empezar a ejercer como tal en Marmolejo (Córdoba).

Su análisis de la sociedad, la economía, las relaciones sociales, y los modos de vida le han llevado a plasmar en esta obra la rápida y profunda evolución de una España eminentemente rural, a la actual, que nada tiene que ver con la de antaño.

En tres generaciones, la Segovia rural, o la ahora denominada ‘España Vaciada’ ha vivido cambios muy drásticos, como recuerda al rememorar su niñez, donde repasa cómo era una escuela de pueblo, lo que supuso el éxodo de los años 60 y 70, y el regreso esporádico de los emigrantes; la influencia que ejercían instituciones como la Iglesia, o las estrictas normas que permitían una convivencia, más o menos justa según lo que le sonriera la suerte a cada uno.

Cientos de anécdotas, relatos, chascarrillos, refranes, dichos populares, y hechos reales convierten a estas 355 páginas un ameno y divertido libro que promete ser el primero de una trilogía biográfica.

De fuerte carga docente, ‘Madre, cuéntame cosas de antes’ permite conocer los juegos infantiles ya olvidados, recordar a viejos paisanos y lugares emblemáticos para sus vecinos; pero también ahondar en tradiciones ancestrales como la matanza, acercarse a profesiones y labores que el tiempo ha enterrado, revivir las citas festivas o la vida escolar, e incluso aprender un vocabulario que está cayendo en desuso.